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Una investigación publicada en 2023 analizó 5,635 especies de mamíferos actuales y recientemente extinguidas para estudiar cómo evolucionaron sus adaptaciones a los ambientes acuáticos. Los resultados respaldan la existencia de un umbral después del cual el regreso evolutivo a una vida completamente terrestre se vuelve extremadamente improbable.

El estudio no sostiene que se hayan extinguido dos especies. El hallazgo involucra principalmente a cetáceos y sirenios, los dos linajes clasificados como completamente acuáticos. Sus integrantes conservan especies vivas, pero presentan adaptaciones que les impiden desarrollar una vida normal fuera del agua.

Qué descubrió el estudio sobre los mamíferos acuáticos

El trabajo científico, titulado Dollo meets Bergmann: morphological evolution in secondary aquatic mammals, fue publicado el 12 de julio de 2023 en la revista Proceedings of the Royal Society B. Sus autores son B. M. Farina, S. Faurby y D. Silvestro.

Los investigadores utilizaron información sobre hábitat, alimentación, masa corporal y relaciones evolutivas. Con estos datos dividieron a los mamíferos en cuatro categorías según la intensidad de sus adaptaciones físicas al agua.

Los modelos mostraron que una especie con adaptaciones acuáticas moderadas todavía puede evolucionar hacia una forma de vida terrestre. Sin embargo, el escenario con mayor respaldo estadístico situó un umbral de irreversibilidad entre las categorías A1 y A2.

Esto significa que los linajes de la categoría A1 pueden pasar de una vida terrestre a una semiaquática y recorrer el camino inverso. En cambio, el modelo no encontró respaldo para un regreso a la condición completamente terrestre desde las categorías A2 y A3.

Los cetáceos y los sirenios integran la categoría de mamíferos completamente acuáticos analizada por los investigadores. Imagen: archivo.

El concepto de “irreversible” se aplica en una escala evolutiva. No significa que un animal no pueda tocar tierra, salir parcialmente del agua o quedar varado, sino que su linaje sería extremadamente improbable de volver a evolucionar hacia una anatomía adecuada para vivir y desplazarse normalmente sobre tierra firme.

De las 5,635 especies estudiadas, 5,449 fueron ubicadas en la categoría sin adaptaciones acuáticas físicas relevantes. Las otras 186 especies, equivalentes al 3.3% de la base analizada, presentaron algún grado de adaptación al agua y estaban distribuidas entre ocho órdenes de mamíferos.

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Cuáles son los dos grupos completamente acuáticos

El primero es el de los cetáceos, que incluye a las ballenas, los delfines y las marsopas. Las orcas también forman parte de este conjunto porque pertenecen a la familia de los delfines.

Aunque necesitan llegar a la superficie para respirar, los cetáceos no abandonan el agua para caminar, alimentarse o reproducirse en tierra. Sus extremidades y sistemas de locomoción están especializados para desplazarse en el medio acuático.

El segundo grupo es el de los sirenios, integrado actualmente por los manatíes y los dugongos. Estos animales pasan toda su vida en el agua y tampoco poseen extremidades posteriores funcionales para caminar.

La investigación clasifica a ambos linajes dentro de la categoría A3, correspondiente a los mamíferos completamente acuáticos. El análisis evolutivo encontró que las tasas estimadas de regreso desde esa categoría hacia formas con mayor capacidad terrestre eran cercanas a cero.

Los autores también mencionan investigaciones anteriores que relacionan la evolución de los mamíferos acuáticos con cambios en la expresión y regulación de genes vinculados con el desarrollo corporal, como Shh y determinados genes Hox. Esos antecedentes no son descubrimientos directos del estudio de 2023, pero ayudan a explicar la magnitud de las transformaciones acumuladas.

El punto de no retorno también comprende a otros mamíferos

El umbral identificado por los científicos no se limita a los cetáceos y sirenios. También comprende a los animales de la categoría A2, como focas, leones marinos, morsas y nutrias marinas.

Estos mamíferos todavía pueden salir del agua y permanecer regularmente en la costa. Sin embargo, tienen una locomoción terrestre limitada y presentan adaptaciones acuáticas mucho más intensas que los animales incluidos en la categoría A1.

Según el modelo con mayor respaldo, los linajes A2 tampoco recuperarían evolutivamente una forma de vida completamente terrestre. Esto no quiere decir que sean incapaces de moverse fuera del agua, sino que no se detectó una transición evolutiva desde A2 hacia categorías menos acuáticas.

Qué relación encontraron con el tamaño corporal y la alimentación

El análisis encontró respaldo para una tendencia al aumento relativo de la masa corporal en los linajes semiaquáticos y acuáticos. Esta tendencia fue más marcada entre los grupos con adaptaciones más intensas al agua.

Los autores interpretan que una posible explicación está relacionada con la termorregulación. Debido a que el agua conduce el calor con mayor rapidez que el aire, un cuerpo más grande puede reducir proporcionalmente la pérdida de temperatura. Se trata de una interpretación evolutiva planteada por los investigadores, no de una causa demostrada de manera directa.

El estudio también identificó una asociación estadística entre las adaptaciones acuáticas y una alimentación más carnívora, entendida como el consumo de vertebrados o invertebrados. Los sirenios representan una excepción destacada porque son mamíferos completamente acuáticos y herbívoros.

Las cuatro categorías utilizadas por los investigadores

Para comparar las transiciones evolutivas, el estudio organizó a las especies de esta manera:

  • A0 — Sin adaptaciones acuáticas físicas relevantes: incluye a la mayoría de los mamíferos terrestres. La clasificación se basó en características morfológicas y no solamente en el comportamiento.
  • A1 — Adaptación acuática con movilidad completa en tierra: comprende especies con características para desenvolverse en el agua, pero capaces de desplazarse normalmente fuera de ella, como el ornitorrinco, la musaraña acuática y el desmán ibérico.
  • A2 — Movilidad terrestre limitada: incluye a las focas, los leones marinos, las morsas y la nutria marina. Estos animales dependen fuertemente del agua, aunque todavía salen regularmente a la costa.
  • A3 — Vida completamente acuática: corresponde a cetáceos y sirenios, cuyos integrantes permanecen en el agua durante todo su ciclo de vida y representan el nivel más avanzado de adaptación acuática considerado por el estudio.