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Donald Trump reconoció el avance de los demócratas en el Congreso de Estados Unidos y atribuyó parte del resultado electoral al impacto de la guerra con Irán, aunque defendió su gestión del conflicto. En una entrevista con Fox News, el presidente estadounidense también anticipó que utilizará su poder de veto frente a proyectos de ley que considere inaceptables.

“Creo que una parte tuvo que ver con Irán. Pero, al mismo tiempo, la gente entendió la importancia de lo que hice con Irán”, sostuvo Trump. El mandatario afirmó que su accionar frente a Teherán tendrá una relevancia histórica porque, según planteó, “no se puede permitir que el principal Estado patrocinador del terrorismo tenga un arma nuclear”.

Trump sostuvo que Irán es “el país más peligroso del mundo” y afirmó que Estados Unidos prácticamente eliminó su capacidad de representar una amenaza nuclear. “Creo que, históricamente, va a ser mucho más importante que esta noche”, señaló al referirse a la política estadounidense hacia Teherán.

Trump reconoció el avance demócrata

Las declaraciones se produjeron después de que los demócratas lograran el control de las dos cámaras del Congreso, en unas elecciones de mitad de mandato que representaron un fuerte cambio en la correlación de fuerzas en Washington.

El presidente admitió que la guerra con Irán pudo haber perjudicado a los candidatos republicanos, aunque aseguró que los votantes comprendieron la importancia de sus decisiones en materia de política exterior. Trump evitó, de esta manera, cuestionar directamente el resultado electoral y también reconoció el desempeño de sus adversarios.

Vista exterior del Capitolio de Estados Unidos, en Washington DC, EE. UU.Foto: EFE.

“Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo. Realmente lo creo. Creo que hicieron un buen trabajo. Lucharon duro”, afirmó. Y agregó: “Llevan mucho tiempo luchando. Llevan mucho tiempo luchando contra mí. Esta pelea viene desde hace muchísimo tiempo”.

El nuevo escenario deja a Trump frente a un Congreso en manos de la oposición durante la segunda mitad de su mandato. El presidente deberá negociar con los demócratas para avanzar con su agenda, mientras que los legisladores opositores tendrán mayor capacidad para bloquear iniciativas de la Casa Blanca e impulsar sus propios proyectos.

La amenaza de veto de Trump

En ese contexto, Trump recordó que el presidente conserva una herramienta para frenar las iniciativas aprobadas por el Congreso: el poder de veto. “Me enviarán cosas que son una locura y las voy a vetar”, afirmó durante la entrevista.

El mandatario, sin embargo, sostuvo que los vetos no necesariamente impedirán que republicanos y demócratas lleguen a acuerdos. Según explicó, después de una serie de rechazos, ambas partes podrían verse obligadas a negociar para destrabar las iniciativas.

“Después de un par de meses de vetos, llamarán y dirán: ‘¿Cómo hacemos para que estas cosas salgan adelante?’. Y vamos a trabajar juntos”, sostuvo Trump.

El presidente también buscó marcar distancia de una confrontación permanente con el Partido Demócrata y aseguró que mantiene vínculos personales con integrantes de la oposición. “Tengo muchos amigos demócratas, aunque no lo crean”, afirmó.

La nueva composición del Congreso abre así una etapa de mayor negociación política para la Casa Blanca, mientras Trump deberá administrar una relación más compleja con una oposición que consiguió avanzar en las elecciones legislativas.