“Los barcos de las Islas Malvinas que tienen prohibido atracar en los puertos de Argentina y otros países del Mercosur pueden cambiar la bandera por la de los buques británicos para evitar la restricción”, dijo el jueves en Río de Janeiro el canciller británico William Hague.
Aseguró que los días de distanciamiento entre Gran Bretaña y América Latina terminaron y anunció que su país hará “el esfuerzo más ambicioso en 200 años para fortalecer los lazos” con la región.
La afirmación fue pronunciada por el alto funcionario del gobierno de David Cameron en medio de la escalada verbal con Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas.
“Está claro que los buques que enarbolen la bandera británica deben tener acceso a los puertos de América del Sur como sucede en cualquier otra parte del mundo”, expresó.