Tras más de una semana de manifestaciones y conflictos en Francia, con un pico el fin de semana, el presidente Emmanuel Macron anunció que las autoridades restringirán las movilizaciones en los próximos días para restablecer el orden. También convocó un Consejo de Defensa para el viernes con el fin de adoptar medidas adicionales de seguridad.
Macron también advirtió “la intención de grupos organizados de ultraizquierda de derribar la República”. “Esto es lo que llevan a cabo estos individuos, con una peligrosidad extrema, una violencia muy grande y una planificación”, subrayó el mandatario y declaró que “la recomendación general es que no haya manifestaciones en los próximos días”.
Las declaraciones de Macron se producen luego de los disturbios registrados el 17 de octubre en varias ciudades francesas al margen de las protestas masivas contra el encarecimiento del coste de la vida. Asimismo, los dichos ocurren dos días antes de la movilización que convocó el movimiento social Chalecos Amarillos para el próximo sábado.
Este jueves, las manifestaciones en Francia continuaron y la policía antidisturbios intervino para desalojar a los estudiantes que ocupaban el edificio principal de la universidad Sciences Po, en el centro de París. Los agentes de policía establecieron un cordón de seguridad en el exterior de la institución y bloquearon el acceso a una calle cercana.
Para frenar los saqueos, el Gobierno decretó toques de queda parciales. Según la agencia EFE, el lunes 19 se aplicaron en zonas de París (de 23:00 a 06:00) y de Lyon (de 21:00 a 06:00), y en Marsella, Niza y Burdeos hubo restricciones nocturnas para menores en barrios concretos, algunas hasta el 26 de octubre. El primer ministro, Sébastien Lecornu, los consideró por ahora más adecuados que el estado de emergencia.
En ese sentido, el jefe del Estado atribuyó de nuevo parte de los incidentes a grupos organizados de ultraizquierda. “El pasado sábado se produjeron actos políticos e incluso sediciosos, llevados a cabo por grupos organizados de ultraizquierda que pretenden hacer caer la República. Seamos claros: eso es lo que asumen esos grupos. Actuaron con extrema peligrosidad, una violencia muy elevada y planificación”, remarcó.
En paralelo, el Ejecutivo francés entablará contactos con sindicatos, partidos políticos, alcaldes y diversos actores sociales. En ese marco, el primer ministro y su gabinete encabezarán el próximo lunes una cumbre clave que reunirá a estudiantes, docentes, cámaras empresariales, representantes territoriales y parlamentarios, con el objetivo de encauzar las demandas sociales.
Militares en la marcha del sábado
El dispositivo de seguridad para la manifestación de los Chalecos Amarillos de este sábado incluirá tanto a efectivos policiales como a militares de la operación antiterrorista Sentinelle. Frente al riesgo de que las protestas degeneren en episodios que pongan en riesgo la seguridad pública, el Gobierno contempla recurrir a las Fuerzas Armadas.
El mandatario precisó que los prefectos podrán prohibir aquellas concentraciones que no cuenten con la convocatoria formal de organizaciones sindicales cuando se evalúe un riesgo para el orden público. Asimismo, las movilizaciones gremiales autorizadas deberán modificar sus trazados hacia zonas alternativas con el fin de resguardar áreas comerciales y edificios públicos.
En medio de la crisis política, social y de seguridad, la dirigente ultraderechista Marine Le Pen, quien lidera las encuestas presidenciales, sostuvo que si cae el premier, otro primer ministro deberá ser reelegido. De todas formas, descartó elecciones anticipadas.
La movilización de este sábado marchará desde la plaza de la Bastilla hasta la plaza de la Nación, luego de que las autoridades prohibieran el acceso a la zona de la Ópera. El plan de lucha sindical ya prevé una nueva marcha para el 30 de octubre y el inicio de una huelga general indefinida convocada por la CGT a partir del 5 de noviembre, la cual se mantendrá hasta que se satisfagan sus demandas.
Asimismo, el Ayuntamiento de París instó a vecinos y comerciantes a extremar las medidas de precaución. Para mitigar riesgos, las autoridades reforzarán la presencia de agentes y solicitaron despejar la vía pública de contenedores de basura, bicicletas, terrazas y mobiliario exterior desde el mediodía del sábado.