El oficialismo venezolano cerró filas ayer en torno del presidente Hugo Chávez, al tiempo que la oposición pidió asegurar la gobernabilidad del país tras el sorpresivo anuncio del mandatario de que podría tener una nueva lesión cancerosa.
En dos contactos telefónicos con el canal estatal VTV pasada la medianoche del martes, Chávez reveló que podría tener otro tumor maligno y que viajará a Cuba para ser intervenido quirúrgicamente, sin dar fechas.
Nadie puede decir, científicamente hablando, que esa nueva lesión sea maligna, sin embargo hay probabilidades altas de que lo sea, porque está en el mismo lugar donde estaba el otro, afirmó, en referencia al tumor que le extirparon el año pasado de la zona pélvica. Reiteró que se trata de una lesión de unos dos centímetros y dijo que los médicos están optimistas. Todos estamos optimistas, añadió. A ocho meses de las elecciones presidenciales, en las cuales Chávez buscará la reelección y la oposición presenta un único candidato para poner fin a los 13 años de chavismo, el anuncio del mandatario sacude la escena política del país y prácticamente no se habla de otra cosa. Las especulaciones también están a la orden del día, alimentadas en gran parte por la falta de transparencia y claridad a la hora de informar sobre la salud presidencial. Es que, a diferencia de lo que han hecho otros líderes regionales con enfermedades similares, como la argentina Cristina Fernández o el paraguayo Fernando Lugo, que concentraron la información en comunicados oficiales, es el propio Chávez quien afirma o desmiente cuanto se dice acerca de su salud. De hecho, horas antes de admitir que el nuevo tumor podría ser maligno, el mandatario había salido a desmentir las versiones de que había viajado de urgencia a Cuba el fin de semana para ser operado por tener metástasis. También negó estar muriéndose. Esto, a raíz de rumores que aseguran que no le quedaría más de un año de vida.
Ante la conmoción política tras el anuncio, ayer funcionarios de alto rango pidieron unidad a la población en el apoyo a Chávez, mientras que sus adversarios políticos mostraron su preocupación por el potencial impacto de una nueva ausencia.
Pablo Pérez, jefe opositor al mando del estado de Zulia, el más poblado del país hizo un llamado a la gobernabilidad, el Gobierno no se debe paralizar. El gobierno salió al cruce afirmando que Chávez es el único candidato en condiciones de garantizar el orden institucional. Apostamos a la paz y la única garantía de esa estabilidad se llama Hugo Chávez Frías, dijo Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional y uno de los líderes del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).La oposición especula con que una eventual ausencia del mandatario en las urnas reduciría sustancialmente las posibilidades de triunfo del oficialismo. Pero Chávez insiste con que no se alegren, porque la revolución no es de él, sino del pueblo.