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A la hora de incorporar un perro a la familia, no solo hay que tener en cuenta su tamaño, aspecto o carácter. Las necesidades de cada raza y el tiempo que requiere su cuidado pueden ser determinantes, especialmente cuando hay niños pequeños en casa.

En ese sentido, el veterinario Adrián Conde, conocido por compartir consejos sobre mascotas en redes sociales y por su participación en el programa de televisión pública catalana Conde & Fonde, explicó cuáles son los principales factores que deberían considerar las familias antes de adoptar un animal.

Durante una entrevista, el especialista fue contundente al referirse a una de las razas más populares: “Yo no recomiendo en casa con niños perros de trabajo, como un Border Collie”, afirmó. Según explicó, estos animales necesitan una cantidad de actividad física y mental superior a la media y pueden sufrir cuando no reciben los estímulos adecuados.

Por qué el Border Collie puede estresarse

El motivo principal está relacionado con el origen y las características de esta raza. Los Border Collie son perros de trabajo, históricamente vinculados al pastoreo, por lo que necesitan mantenerse activos tanto física como mentalmente.

Cuando una familia con niños pequeños no dispone del tiempo suficiente para cubrir esas necesidades, el animal puede acumular energía y desarrollar conductas repetitivas, ansiedad u otros comportamientos asociados al estrés. Por eso, Conde considera que no siempre es la opción más adecuada para determinados hogares.

El veterinario aclaró, de todos modos, que no existe una lista definitiva de razas que puedan o no convivir con niños. Cada perro tiene una personalidad propia y dos animales de la misma raza pueden presentar comportamientos completamente diferentes.

Qué hay que tener en cuenta antes de adoptar un perro

Más allá de la raza, Conde remarcó que la decisión de incorporar un animal implica un compromiso que debe asumir toda la familia, pero especialmente los adultos. La responsabilidad del cuidado no puede quedar en manos de los chicos, incluso cuando sean ellos quienes más hayan pedido tener una mascota.

“Los perros los cuidan los adultos, no los niños”, sostuvo el veterinario. Para el especialista, esta debería ser una de las primeras cuestiones que una familia evalúe antes de adoptar: quién tendrá el tiempo y la responsabilidad necesarios para garantizar el bienestar del animal.

Por eso, antes de elegir un perro, es fundamental analizar el estilo de vida de la familia, el espacio disponible y el tiempo que puede destinarse a paseos, ejercicio, juegos y estimulación mental. En el caso de razas especialmente activas como el Border Collie, no cubrir esas necesidades puede terminar afectando tanto al animal como a la convivencia dentro del hogar.