n La Argentina tiene una conocida historia como un refugio privilegiado para delincuentes, estafadores y hasta criminales de guerra. La última figurita en la lista de “malvivientes que hospedó el país –detrás de Butch Cassidy y del criminal nazi Adolf Eichmann– es el estadounidense William L. Walters, un estadounidense acusado de llevar adelante una estafa por más de u$s 23 millones en Colorado.
Walters fue extraditado ayer desde la Argentina para ser juzgado en su país de origen. El modus operandi de Walters había sido el esquema Ponzi, que hizo famoso un año atrás Bernard Madoff, el otrora prestigioso presidente del mercado del Nasdaq, que llevó adelante el mayor fraude de la historia, por más de u$s 50.000 millones. Se trata de una operación fraudulenta de inversión, que implica el pago de prometedores o exagerados rendimientos.
Esta estafa se hace en base a un proceso en el que las ganancias que obtienen los primeros inversores son generadas gracias al dinero aportado por los nuevos inversores que caen engañados por las promesas de obtener grandes beneficios.