La diseñadora argentina Agostina Bianchi comenzó su camino en el mundo de la moda a “contramano de la mayoría de los emprendedores. Primero armó su negocio de indumentaria en Roma, Italia, y desde allí lo trasladó a Buenos Aires. Hoy, sus prendas –tejidos artesanales– se venden con la marca Agostina Bianchi en ciudades tan diversas como Oslo (Noruega), La Rochelle (Francia), Roma y Milán (Italia), Barcelona (España), Tokio (Japón), Shamshuipo (Hong Kong), Londres (Inglaterra) y San José de Costa Rica (Costa Rica). “Exporto el 50% de lo que produzco , destaca Bianchi.
En la Argentina, cuenta con una tienda exclusiva en el barrio de Palermo y también comercializa sus diseños en la boutique del Hotel Faena y otros negocios porteños ubicados en Barrio Norte, La Imprenta y Las Cañitas. En el interior, está presente en locales multimarca de las ciudades de San Nicolás, Junín, Neuquén, Tucumán, Córdoba, Santa Fe, Ushuaia, Corrientes y Misiones.
La historia de Bianchi, una joven emprendedora de 31 años, en el negocio de la moda empieza en 2001, cuando se fue de la Argentina con destino a Roma.
“Comencé en Italia, donde viví tres años, haciendo ropa para teenagers, muy playera. Con una inversión inicial de apenas 2.000 euros. Logré insertar mis productos en distintas boutiques de Italia y España, donde tuvieron mucho éxito los tejidos. Por eso, cambié de target y terminé haciendo ropa para mujeres de más de 25 años y me dediqué exclusivamente a tejidos , recuerda.
Las prendas que vendía en Europa, sin embargo, eran fabricadas en la Argentina, por tejedoras expertas, en su mayoría abuelas que trabajaban en sus casas. “En ese momento, la situación económica obligó a muchas mujeres mayores a buscar una salida laboral. Y esa red se fue agrandando cada vez más , explica.