Para el deporte, al igual que para el resto de las actividades de la vida cotidiana, la disciplina y el cuidado de la salud son requisitos imprescindibles. Sin embargo, siempre resultan tentadoras las recetas mágicas que prometen resultados inmediatos sin mucho más esfuerzo que ingerir la pastilla correspondiente a la hora indicada. En esta tónica se podría encuadrar al consumo indiscriminado y sin recomendación médica de suplementos energéticos o nutricionales para mejorar la práctica deportiva.
Se denominan suplementos a todas aquellas sustancias que complementan la dieta de un deportista. Existen infinidad de ellos, y en EE.UU. constituyen una de las industrias con mayor facturación e inversión publicitaria. Los suplementos pueden dividirse en: energéticos, nutricionales, complejos multivitamínicos y antioxidantes, además de las bebidas deportivas, jaleas nutritivas y barras de cereal. Cada uno de ellos tiene su pro y su contra. Los energéticos reducen la fatiga y dan sensación de bienestar porque contienen estimulantes derivados, entre otros, del ginseng, ginkgo biloba, cafeína o efedrina. Estos dos últimos son los que generan más controversia “porque producen muchos efectos adversos graves, e incluso hubo casos de muerte súbita reportados en EE.UU. , comenta Pablo Ortega Gallo, médico del departamento de fútbol del club Boca Juniors. Los nutricionales son, básicamente, aminoácidos (componentes de las proteínas) e hidratos de carbono que reponen la energía en el músculo, y se utilizan cuando la actividad aumenta los requerimientos de proteínas y calorías. En los complejos multivitamínicos generalmente se incluyen estimulantes, por eso también producen un efecto energizante. Sin embargo, sostiene Alejandro Cernadas, médico deportólogo, “no hay estudios que demuestren que un polivitamínico sea más beneficioso que una alimentación balanceada, aun cuando la persona practique un deporte de alta exigencia. Además, son más los trastornos que se producen por una dosis elevada que por una leve hipovitaminosis . Por último, los antioxidantes, que son complejos multivitamínicos con beneficios a largo plazo “aunque los estudios médicos serios, hasta el momento, no son concluyentes acerca de sus resultados , asegura Ortega Gallo.
En el deporte, los más utilizados son los aminoácidos y, entre ellos, la creatina, que es “el único suplemento del cual existen evidencias científicas concluyentes para recomendar su uso en casos específicos , afirma el médico de Boca. La creatina es un aminoácido que se encuentra en la célula muscular donde constituye, junto al fósforo, un compuesto de alta energía que utiliza el músculo en esfuerzos intensos y de corta duración, como el levantamiento de pesas, el saque del tenis o el swing del golf, pero no tendría utilidad en deportes de larga duración, como una maratón o carrera de aventura. Sirve, además, para regenerar el ATP (adenosín trifosfato, el sustrato de energía más común utilizado por el músculo) que el cuerpo no logra resintetizar durante una actividad de exigencia. “Si bien no se han comprobado efectos adversos a largo plazo –dice Cernadas– produciría algunas alteraciones enzimáticas en el hígado y forzaría el funcionamiento del riñón . La creatina se obtiene de forma natural en carnes de pollo, cerdo y pescado.
Ambos especialistas coinciden en que la suplementación puede resultar de gran ayuda en casos de falencias específicas detectadas a partir de análisis clínicos y de laboratorio y que, por el contrario, su ingesta indiscriminada y sin control médico puede provocar desde síntomas inocuos hasta una muerte súbita. Pero, sin dudas, el mejor consejo para un deportista amateur consiste en sostener un buen entrenamiento y cuidar de una dieta balanceada que resguarde al organismo de carencias y disfunciones.
Marcela Iñíguez