Mientras continúa la batalla legal por el nivel de cafeína de su bebida energizante, el grupo austríaco Red Bull proyecta comenzar a comercializar en la Argentina cuatro productos denominados funcionales que, bajo la marca Carpe Diem, ya vende en Europa, Sudáfrica y en Los Angeles, Estados Unidos.
“Son bebidas funcionales, que ayudan al bienestar corporal y mental y que, al igual que Red Bull, no tienen alcohol , comentó Volker Viechtbauer, director de Recursos Humanos y Asuntos Legales de Red Bull, durante un encuentro con periodistas de América latina en Salzburgo. Aunque no precisó la fecha del lanzamiento, el ejecutivo aseguró que Carpe Diem llegará “en poco tiempo al mercado sudamericano.
Se trata de los sabores Kombucha, Ginkgo y Kefir, que mejoran el funcionamiento del sistema digestivo, la memoria y la fortaleza física, en ese orden –según la compañía–, y Botanic Water, en base a extractos de plantas. Las bebidas se producen en Austria, en la misma planta que Red Bull, para todo el mundo.
En realidad, Carpe Diem (Disfruta el día, en latín) es una firma independiente de Red Bull, lanzada nueve años atrás por el mismo dueño de la bebida energizante: Dietrich Mateschitz, el cuarto hombre más rico de Austria, que además posee en Salzburgo el restaurant Carpe Diem; Hangar 7 (con gastronomía y aviones) en el aeropuerto y un club de fútbol.
En Austria, Carpe Diem representa ya un 10% del negocio de Red Bull, que este año facturará más de 3.000 millones de dólares en todo el mundo.
Conflicto legal
En la Argentina, la compañía mantiene una batalla legal por el nivel de cafeína de Red Bull, que se comercializa en el país desde julio de 2002. Sucede que la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) dispuso, en junio de 2005, que las bebidas llamadas energizantes, encuadradas como suplementos dietarios, no pueden exceder los 20 miligramos de cafeína cada 100 mililitros, cifra que en Red Bull asciende a 32. “En su momento, consideramos adaptar la fórmula para la Argentina, pero recibimos una nueva medida cautelar en febrero, que nos permitió continuar vendiendo el producto original hasta tanto se dirima la cuestión de fondo , comentó Viechtbauer. Además, agregó que la orden de la Anmat no tiene justificación alguna, ya que “una lata tiene tanta cafeína como una taza de café .
La Argentina representa sólo un 0,15% de las 3.017 millones de latas que Red Bull venderá –con la misma fórmula– este año en 130 países, un 21% más que en 2005. Sin embargo, lidera el mercado junto a Speed, más económica y nacional.
La Anmat dispuso también agregar en los envases de las energizantes la leyenda El consumo con alcohol es nocivo para la salud. “Seguimos vendiendo la lata sin la advertencia, con aval de la Justicia. Es lo mismo que pedirle a Coca-Cola que no debe ser mezclada con alcohol , argumentó el directivo.
La Argentina no es el único país donde enfrenta conflictos. Días atrás, ganó otra batalla en México, donde el gobierno había dispuesto, en 2004, la prohibición de vender estas bebidas como “energizantes y habilitaba llamarlas “taurinas .