Distribuidora Gas del Centro, la distribuidora de gas de la provincia de Córdoba pidió en su audiencia pública, celebrada ayer en esta ciudad, un aumento de tarifa para los residenciales de más alto poder adquisitivo, dejando en claro nuevamente su oposición a la propuesta de renegociación acercada por el Gobierno.
El pedido de la concesionaria contó con el apoyo del sector industrial y la Universidad Nacional de Córdoba. “La base de ajuste debe incluir a los usuarios de mayor poder adquisitivo para evitar subsidios cruzados , dijo Donaldo Sloog, representante de Distribuidora Gas del Centro SA.
El pedido de Gas del Centro se contrapone a la propuesta de un 15% promedio de aumento en la remuneración de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de SErvicios Públicos (Uniren) que no se aplica a los usuarios residenciales, definidos como R1, R2, y R3.
El plan de inversiones trazado estipula erogaciones por $15,8 millones este año y por $18,2 millones en 2006. En el Gobierno no creen descabellado lo que sugiere la empresa, pero recién lo creen posible para el año próximo, siguiendo un paulatino camino de recomposición del ingreso de la empresa y como parte de la llamada Renegociación Tarifaria Integral.
La empresa justifica su pedido de mayor ajuste tarifario en el aumento de entre 40% y 200% de sus costos desde 2002 a la fecha. Además, alega que lo que se le ofrece es inferior a lo que obtuvieron otras empresas de servicios públicos.
La moción de la concesionaria fue apoyada también por Jorge Facciuto de la Asociación de Consumidores Industriales de Gas (Acigra) que dijo que “no todo el peso debe caer en la industria . También Angel Enrique Neder, del Centro de Transferencia “Regulación Económica de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Córdoba, hizo observaciones favorables a la empresa y dijo que el aumento de tarifas debería abarcar también a los mayores consumidores residenciales.
El actual aumento diferenciado que propone la Uniren “genera inequidades, ya que frena la expansión de la red hacia aquellos que hoy consumen gas de garrafa (población, por otra parte, de menores ingresos), cuyo precio aumentó aproximadamente un 130% desde el fin de la convertibilidad a la fecha, argumentó Neder.
Intransigencia
La postura de Distribuidora Gas del Centro se sustenta primero en la intransigencia demostrada por su principal accionista, la norteamericana LG&E, una de las primeros juicios planteados ante el Ciadi, por el congelamiento tarifario.
Por otra parte, el mensaje hacia las privatizadas del gobierno cordobés no es tan lineal con el que se escucha en Buenos Aires. Por ejemplo, Aguas Cordobesas, filial de Suez en esta provincia, obtuvo una media palabra del gobierno de José Manual De la Sota de un aumento tarifario para después de las elecciones, que abarque a todos los usuarios residenciales y que sería de entre 30% y 40%. Estos pagan un promedio de 14 pesos por factura, que pasaría a $ 20. Los incrementos serán superiores para barrios acomodados, comercios e industrias.
Por delante quedan las audiencias públicas de Gasnor, Distribuidora Gas Cuyana y Litoral Gas. Luego vendrá un largo parate de audiencias públicas por las elecciones de octubre, que algunos creen que se podría extender hasta fin de año.