A medida que se reactiva el mercado de los préstamos, las entidades comienzan a registrar mejoras en la calidad de sus carteras. En enero, el ratio de irregularidad del stock de créditos de los bancos privados disminuyó 0,7 punto porcentual, a 14,6%, lo que representa cerca de la mitad del nivel en el que se encontraba un año atrás, cuando la irregularidad era del 30,4%.

Según destaca el Banco Central en su último informe sobre bancos esta mejora se explica básicamente por dos factores: por un lado, se debe al aumento en el nivel de préstamos otorgadas, que son de mejor calidad a las financiaciones anteriores dado el contexto más auspicioso en el que fueron otorgadas. Por otro lado, también se registró una caída en los montos de préstamos clasificados en situación irregular.

Además, la caída en la irregularidad estuvo acompañada por una menor dispersión dentro del grupo de bancos privados. Casi la mitad de las entidades privadas, según destaca el organismo monetario, posee una cartera con una irregularidad menor al 10%, representando el 40% de las financiaciones al sector privado.

El mayor volumen de financiaciones se observó tanto en el segmento comercial como en el de consumo, centrado básicamente en los préstamos personales.