Solamente cuatro equipos en la historia del polo argentino ostentan el privilegio de haber ganado la Triple Corona. En la década del ‘70 lo consiguieron Coronel Suárez (72, 74, 75 y 77) y Santa Ana (73), en 1994 lo logró Ellerstina, y en 2003 el hacedor de la proeza fue La Aguada, el equipo de los hermanos Novillo Astrada, tal como se los conoce en el ambiente polístico. Pero la historia de esta dinastía no arrancó hace cinco años, sino hace 49, allá por 1959, cuando el doctor Julio Novillo Astrada gestó en Córdoba el nacimiento de La Aguada Polo Club.
Jugador reconocido en las décadas del ‘30 y del ‘40, su máximo logro deportivo fue conquistar la Copa República Argentina en 1946. Estuvo casado durante 60 años con María del Carmen, con quien tuvo dos descendientes: Julio (h) y Eduardo, más conocido por “Taio . Ellos, polistas ambos, fueron los encargados de agigantar el árbol genealógico y la pasión por el polo. En la fase inicial de Hurlingham, en el cruce entre La Aguada y El Paraíso estuvieron frente a frente seis Novillo Astrada. De un lado, el exitoso cuarteto integrado por Javier, Eduardo (h), Miguel e Ignacio (todos hijos de “Taio ) ; del otro, Alejandro, hermano de ellos, y Julio (n), heredero de Julio (h). Terminó en triunfo para La Aguada, pero el partido quedó para el recuerdo por lo que representó tener en cancha a seis de los ocho jugadores con un mismo apellido.
La irrupción de los Novillo Astrada en el polo grande se produjo definitivamente en 2003, cuando La Aguada se transformó en el mejor equipo del mundo al imponerse, en fila, en Tortugas, Hurlingham y Palermo. Pero varios años antes, los Novillo habían avisado que iban a ser protagonistas. En el ‘90, “Taio se juntó con sus hijos Eduardo, Miguel y Javier (que apenas tenía 13 años) y terminaron ganando la Copa República Argentina. El abuelo “Yayo , con su sabiduría, fue clave en el armado del primer cuarteto de hermanos que ganó la Triple Corona. Luego de que cayeran en la final del Jockey Club con Ellerstina, les recomendó a sus nietos que cambiaran el orden en la formación. Así, Miguel (el único de los cuatro que posee 10 de hándicap) pasó de jugar de 4 a 3, Javier de 3 a 1, Ignacio de 1 a 4, mientras que Eduardo se mantuvo de 2. La receta de “Yayo funcionó.
Un sueño hecho realidad
El orden táctico y el funcionamiento defensivo son los atributos que más resaltan en el juego de La Aguada. Esta temporada avisaron que estaban de vuelta ya en Tortugas, donde perdieron la final con Ellerstina. En Hurlingham cumplieron una campaña brillante, se “vengaron de los Pieres y celebraron un nuevo título en una apasionante final contra Pilará. El próximo objetivo de la generación dorada de la familia Novillo Astrada es volver a ganar en Palermo, tras cinco años. El sueño está latente y se alimenta en Open Door, partido de Luján (a 60 kilómetros de la Capital Federal), en el espectacular resort que es propiedad de una dinastía que en silencio sigue creciendo, con sólidos pasos, en lo deportivo y en lo social. Así lo imaginó hace medio siglo, en Córdoba, el abuelo “Yayo , impulsor de este amor hacia el polo, e iniciador de esta familia muy normal.