Lockheed Martin Aircraft Argentina, la filial local de la fabricante de aviones estadounidense, invertirá junto a otras cinco empresas cordobesas del sector entre cuatro y cinco millones de dólares para comenzar a producir un avión fumigador antes de fin de año. La mayor parte de la inversión será para construir la nueva línea de producción o trasladar una de la firma Chincul, que se encuentra en San Juan, y ensamblaba estos aviones hasta la devaluación.

A poco más de dos meses de haber renovado hasta 2007 la concesión con el Gobierno nacional y destrabar así el conflicto que tuvo a la planta cordobesa prácticamente paralizada por 30 días, la empresa confirmó que sólo restan pequeños detalles para comenzar la producción del Pawnee, un avión especialmente diseñado para fumigar.

“Creemos que es un excelente momento para producir estos aviones por la situación que vive el campo y porque las 500 máquinas que existen necesitan ser renovadas , dice Alberto Buthet, gerente de la firma.

La empresa tiene firmado un acuerdo con el gobierno de Córdoba para impulsar la actividad aeronáutica en la provincia. En el mismo, Lockheed se compromete a comprar material nacional para sus aviones Pampa y futuros desarrollos, y se asegura que las piezas nacionales tengan la misma calidad que las extranjeras. El directivo no descarta que, cuando despeguen los primeros Pawnee, el acuerdo con la provincia se amplíe para financiar a los posibles compradores de estas naves que, en un valor preliminar, costarán u$s 140.000, hasta un 40% menos que las importadas.

Salvo el motor, el resto del avión se realizará en los talleres de Lockheed con piezas fabricadas por Pistones Persa, Prodismo, Infas, AOG y Metalúrgica Roma, que formaron Córdoba Aircraft, grupo con el que negocia Lockheed.

Aunque Buthet señala que, para estabilizar la producción, durante una primera etapa se concentrarán en el mercado local, antes de fines de 2005 podrán exportar estos aviones a Brasil. Sucede que, en ese país, la empresa Embraer también los dejó de producir el año pasado.

Fallas en EE.UU.

Por otro lado, ayer se conoció que Lockheed Martin, que es el mayor proveedor militar del Gobierno estadounidense, entregó 50 aviones de transporte C-130J con fallas a la Fuerza Aérea de ese país, según dijo el inspector general del Pentágono a la agencia Bloomberg.

Los aviones, cuya entrega comenzó en 1999 a un costo de

u$s 2.600 millones, no cumplirían con los requisitos operativos.

Tras las conclusiones del Pentágono, a Lockheed podría resultarle más difícil vender las naves a países aliados de Estados Unidos, sostuvo Richard Aboulafia, de la consultora norteamericana especializada Teal Group.