La desarrolladora IRSA-Cyrela avanza en su proyecto de avanzar sobre la construcción de emprendimientos para la clase media. Y en este caso, además, impulsará la venta del proyecto con el lanzamiento de financiación propia, una herramienta apenas utilizada por la propia empresa y otros desarrolladores, aunque para los sectores de mayor poder adquisitivo.
Ayer, en lo que se puede tomar como un paso de manos “a medias , IRSA firmó una escritura de permuta mediante la cual le cede a esa sociedad –de la que tiene un 50% del paquete accionario (el resto está en poder de la brasileña Cyrela–), un terreno de 9783 metros cuadrados (m2). Según consta en las especificaciones del comunicado enviado a la Bolsa de Comercio, se trata de tierras ubicadas sobre la calle Méndez de Andes, entre Rojas y Colpayo. Cerca de allí, apenas a una cuadra, la empresa Koad levanta en terrenos que fueron de IRSA torres de viviendas, y que el año pasado fueron objeto de fuertes protestas por parte de vecinos.
El uso que IRSA-Cyrela pretende darle a los terrenos mantiene la dirección de la política impuesta al conformarse la sociedad, ya que levantarán tres torres de viviendas.
Sin embargo, el punto fuerte del desarrollo es el plan de financiamiento diseñado, el primero para la clase media que sale de las arcas de una empresa de este tipo.
“Ofreceremos líneas propias, con tasas del 12% anual, en dólares, y con un plazo de 120 meses para devolver el dinero. Quienes compren deberán pagar un 4% del total de la compra al firmar el boleto, y el 50% a la posesión. El resto será financiado , detalló a El Cronista Fernando Barenboim, gerente general de IRSA-Cyrela. Se estima que el valor del metro cuadrado rondará los u$s 1300.
Con ésto, la compañía repite el esquema trazado para su primer emprendimiento, “Horizons , en Vicente López, destinado a un público de buen poder adquisitivo.
La operación se cerró en torno a los u$s 120.000, y se realizó de un modo clásico para IRSA. La compañía que encabeza Eduardo Elsztain vende las tierras, y a cambio recibe dinero en efectivo, además de una porción de los departamentos, que luego comercializa. En este caso, se quedará con un 25%.
Atento a los inconvenientes que tuvieron con los vecinos en el pasado, IRSA-Cyrela destacó que el emprendimiento “se integra de una manera amigable con el paisaje, contemplando estudios de servicio en la zona.