Todo es posible. Incluso el frío en noviembre. Porque todo está congelado. Y el congelamiento, se sabe, es el proceso de conservación más difundido. Su principal ventaja es que impide la actividad de lo patógeno. Pero hay quienes dicen que tiene desventajas.
Las Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensiones (AFJP) apuntaban a financiar a 3 compañías por u$s 280 millones. Con ese monto, las administradoras cumplían con los requerimientos de la Ley 24.241, que las obliga a invertir una parte de sus activos en la economía real, tal como establece el llamado inciso “Q , que figura en el artículo 74 de la norma.
En rigor, el escarchado di
nero iba a financiar a YPF, Petrobras y la cementera Juan Minetti. Sin embargo, desde que el Gobierno hizo pública su intención de estatizar los fondos y recursos del sistema de capitalización para sumarlo al de reparto, todo adoptó una quietud propia de lo congelado. Incluso en noviembre.
En el caso de YPF, según señalan en el sector de las AFJP, sólo restaba una semana para comunicar la aprobación, aunque el anuncio de la presidenta Cristina Fernández dejó todo, con suerte y viento a favor para las AFJP, en stand-by. En todos los casos, la Comisión Nacional de Valores (CNV) ya había aprobado las emisiones de deuda de las empresas.
“Todos los proyectos están
parados , dijo un ejecutivo de una AFJP que tiene operaciones globales. “Durante mucho tiempo los proyectos no aparecieron y ahora, cuando ya estaban a punto de salir, parece que al Gobierno ya no le interesan , señaló.
La colocación de YPF a las Administradoras era por u$s 150 millones con un vencimiento a 10 años. Hasta hace unos días, se iban a emitir obligaciones negociables y, según fuentes del sector, el dinero se iba a utilizar para invertir en proyectos destinados a mejorar infraestructura y exploración de petróleo y gas. La emisión formaba parte de un paquete de u$s 300 millones, cuya otra mitad estaba respaldada por un préstamo que YPF negoció con Repsol Netherlands Finance, la filial de Repsol.
Petróleo y cemento
Las AFJP tienen la obligación de invertir entre 5% y 20% de los activos totales del fondo en proyectos específicos. Durante los últimos meses, antes del anuncio de estatización, habían argumentado que en el contexto actual no había oportunidades de inversión que calzaran con las necesidades propias de un fondo previsional. Por eso, YPF identificó unos cuantos proyectos específicos alejados de la inversión de riesgo propia del negocio petrolero para que las administradoras no tuvieran conflicto en acceder.
Lo mismo sucedió con Petrobras Energía. En ese caso, las obligaciones negociables a financiarse por las AFJP sumaban u$s 100 millones. También tenían un vencimiento a 10 años. En la empresa, esperaban esos recursos para aumentar su capacidad de generación eléctrica. A la vez, se utilizaría para la producción de hidrocarburos.
En el caso de Juan Minetti, una de las cementeras más importantes del país, el monto era por $100 millones con un vencimiento de 3 años. El propósito de la compañía (que buscará $ 400 millones) era y es financiar las obras en curso relacionadas con la ampliación de hornos.
Desde el comienzo
Después de mucho esperar, en septiembre, las AFJP habían concretado su primera inversión importante en el marco del inciso “Q con la suscripción de las obligaciones negociables que la empresa Pampa Holding emitió para financiar la ampliación de la Central Térmica Loma de la Lata. Fue por u$s 178 millones, con una tasa de 13%.