Si se mantiene la tasa de crecimiento del 11,2% interanual registrada en el primer cuatrimestre del año, a fines de 2004 el ingreso de visitantes extranjeros por Ezeiza –de mayor poder adquisitivo– habrá superado el récord de 1.371.527 personas que llegaron por esa vía en 1998.
El dato fue suministrado por Carlos Asensio, presidente de la Junta de Representantes de Compañías Aéreas en la Argentina (Jurca), que nuclea a 39 empresas. El ejecutivo advirtió, sin embargo, que un real despegue del turismo es imposible sin que se superen las limitaciones que a la industria aerocomercial del país le imponen los costos provenientes de las infraestructuras aeroportuarias, el pago por servicios de control de tráfico aéreo y lo que cobran las centrales internacionales de reservas (GDS), como Amadeus o Sabre.
En ese sentido, durante su intervención en el XXX Congreso Argentino de Agentes de Viajes que, con la organización de la Asociación Argentina de Viajes y Turismo se realizó en Mendoza hasta el sábado pasado, Asensio insistió con el reclamo de las aéreas contra Aeropuertos Argentina 2000 y la Fuerza Aérea para que reduzcan sus tasas en un 40%. Respecto de los GDS, Asensio destacó que los u$s 3,50 por tramo que cobran tanto en el ámbito nacional como internacional estas centrales representa, para un vuelo de negocios con tres escalas realizado en la Argentina, el 17,08% del ticket mientras que para un viaje de las mismas características en primera clase a Tokio significa tan sólo el 0,06 por ciento.
Los expositores concluyeron que el sector aerocomercial y turístico necesitan coordinarse, ya que se encuentran en un punto de inflexión luego del descenso a los infiernos que significó la crisis de 2002. Las compañías buscan que el despegue pueda consolidarse y ser relativamente independiente de la coyuntura caracterizada, entre otras cosas, por el tipo de cambio favorable. Por caso, la Argentina pasó del 21º al 130º puesto entre las ciudades más caras del mundo y está entre las cinco más económicas.
Sin embargo, “hay que tener mucho cuidado porque los precios en la Argentina se están disparando y esto pone en peligro el turismo receptivo“, advirtió José Chalen, directivo de Southern Winds, involuntariamente en línea con el argumento con el que Daniel Aguilera, subsecretario de Política y Gestión Turística de la Nación, contestó las demandas de las agencias de viajes por rebajas en el IVA y el impuesto al cheque. “El que viene por precio, se va por precio“, dijo, por lo que, a la vez que reconoció que los reclamos son atendibles, aclaró que “la competitividad no sólo debe estar atada a la reducción de costos, sino también a la creatividad .