Los resultados del Banco Francés no defraudaron al mercado, aunque tampoco lo sorprendieron gratamente. Tal como proyectaban los analistas, la pata local del BBVA de España registró una ganancia de $ 45,3 millones en el segundo trimestre del año. Este resultado no sólo es muy superior a los $ 32 millones obtenidos en igual período de 2005, sino que es casi 12% más de la utilidad de $ 40,5 millones del primer trimestre.
En la Bolsa, la acción del Francés acumula un suba de 4,2% en el año, pero pierde cerca del 13% con respecto al máximo de fines de abril en $ 8,81. El viernes, el papel cerró $ 7,61, antes de que se difundiera el balance.
El margen financiero de la entidad pasó de $ 172 millones en el segundo trimestre del año pasado a unos $ 232 millones en igual período de este año, lo que significa una mejora cercana al 35%. Si se compara contra el primer trimestre del año, en cambio, el margen financiero cayó un 19,2% producto, principalmente, de la mayor ganancia registrada en esos meses por la venta de préstamos garantizados y la valuación del mercado de los activos públicos.
El resultado operativo, por su parte, sumó casi $ 142 millones en el segundo trimestre, mientras que en los primeros tres meses del año había sumado unos $ 206 millones. La caída, según explicó la entidad, respondió a la baja en los ingresos financieros netos provenientes de menores ganancias por la ventas de activos públicos, un menor Cer y mayores gastos de administración.
Además, durante el trimestre, el banco mantuvo su posición de liderazgo en depósitos privados (su cuota de mercado alcanzó el 10,1%) y calidad de cartera. El total de cartera irregular sobre el total de financiaciones, de hecho, se ubicó en 1,23%.
El otorgamiento de créditos privados, en tanto, presenta una expansión del 38% durante el primer semestre del año.
El retorno a la política de dividendos es uno de los hechos del período. La entidad pasó en abril un dividendo en efectivo de $ 27 millones.