El secretario de Comunicaciones, Guillermo Moreno, confirmó ayer que el Gobierno creará la Empresa Nacional de Soluciones Satelitales, un emprendimiento público-privado en el cual el Estado Argentino tendría el 5% del capital y una acción de oro.
Tal como publicó El Cronista en su edición del 29 de junio pasado, la financiación se concretaría a través de la emisión de obligaciones negociables convertibles en acciones por u$s 250 millones. Hasta ahora sólo Fecotel y Fecosur comprometieron un aporte conjunto de u$s 1 millón, pero Moreno ya habría entablado conversaciones con los grupos Clarín y Eurnekian, la firma celular CTI Móvil y CableVisión además de NahuelSat, la actual licenciataria satelital oficial.
El Gobierno quiere que Invap, propiedad de la provincia de Río Negro, y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales participen de la construcción del nuevo aparato.
Las autoridades buscan así ocupar con un satélite argentino la segunda órbita que otorgó al país la Unión Internacional de Telecomunicaciones. La primera fue cubierta en 1997 con el Nahuel 1, lanzado y operado por Nahuelsat. Esta empresa debía colocar un segundo aparato en octubre de 2003 pero, a raíz de la crisis económica, pidió una prórroga de dos años. Entonces, la compañía y el Gobierno comenzaron a estudiar planes alternativos.