Codere, el grupo español especializado en el negocio de los juegos de azar, sube la apuesta en el mercado local. La compañía acaba de anunciar que destinará más de 100 millones de dólares (290 millones de pesos) no sólo a terminar con la adquisición del 75% del grupo Royal (ya tenía el 25% restante), una operación que fue adelantada por El Cronista en abril pasado y que está valuada en unos u$s 70 millones, sino también para participar en las licitaciones para instalar bingos, casinos y tragamonedas en la ciudad de Córdoba y la provincia de Santa Fe.
En caso de ganar esos concursos, la empresa pondrá algo más de u$s 30 millones en esas provincias.
Los fondos que planean invertir en el mercado local provendrán de una emisión de un bono por 335 millones de euros a diez años de plazo, que tiene una tasa de interés del 8,25% anual. La emisión fue liderada por Morgan Stanley y Credit Suisse First Boston y su colocación se llevó a cabo, principalmente, entre inversionistas institucionales y privados de los mercados financieros europeos.
Codere es una empresa fundada por dos grupos familiares, los hermanos Franco Muñoz y la familia Martínez Sampedro. Está presente en ocho países y, a nivel mundial, opera unas 32.000 máquinas tragamonedas, 54 salas de bingo, 35 de apuestas, un hipódromo y dos casinos.
En la Argentina, opera y administra 14 salas ubicadas en Mar del Plata, Lomas de Zamora, San Miguel, La Plata, Morón, Lanús, San Martín, San Justo, Laferrere, Ramos Mejía. Cuenta con una nómina de aproximadamente 2.900 empleados y tiene más de 3.000 puestos de máquinas en actividad.
Inversión en capacitación
Por su parte, su competidor Cirsa, propietario del barco- casino de Puerto Madero, invirtió 4,5 millones de euros en programas de formación de más de 2.000 empleados. De estos entrenamientos participan algunos de los empleados que la compañía tiene en la Argentinos.