El Hotel Villavicencio de Mendoza, famoso por ser la imagen de la etiqueta del agua mineral desde 1940, volverá a abrir sus puertas en poco tiempo. El primer paso para cristalizar el proyecto se dio hace algo más de un mes, cuando el gobierno provincial logró convencer a su propietario, el grupo francés Danone, de la conveniencia de reabrir el tradicional hotel, ubicado a 51 kilómetros al noroeste de la capital provincial, que está cerrado desde 1978.
La empresa europea es dueña del establecimiento desde 1999, cuando le compró al grupo Cartellone la embotelladora de agua mineral Villavicencio. Pero la compañía francesa siempre consideró al hotel –que está enclavado en la reserva natural de 72.000 hectáreas en donde están las vertientes y la planta de envasado– como un activo no estratégico.
La empresa, que también participa en el mercado de galletitas y lácteos (es dueña de Bagley y los productos Ser), sólo se limitó a mantener intacta la fachada, para que los turistas que lleguen al lugar no se lleven una mala impresión del edificio. Pero ahora, el Ministerio de Turismo provincial recibió, por parte de la empresa, un mandato para conseguir inversores interesados en resucitar el alojamiento.
En los últimos días, integrantes del organismo se reunieron con cinco grupos, entre los que se encuentra el empresario Alberto lvarez Argüelles, dueño del hotel Costa Galana de Mar del Plata, y administrador de otros cinco establecimientos.
“Recién estamos teniendo los primeros contactos con empresarios y seguiremos juntándonos con otros. Dentro de un mes tendremos las primeras propuestas , informó Mariana Juri, ministra de Turismo y Cultura de Mendoza. lvarez Argüelles, por su parte, explicó que “es cierto que estuvimos reunidos por el hotel mendocino. Pero todavía está todo muy verde .
¿Sin canon?
El grupo Danone, que entregará una concesión por 40 años y que, según dice la funcionaria, no cobrará ningún canon, pondrá varias condiciones para quien quiera tomar el hotel: deberá reacondicionar la actual estructura de 32 habitaciones, que demandaría una inversión cercana a los 5 millones de pesos; hacer obras de ampliación, para lo cual se necesitarían otros $ 5 millones; convertir el lugar en un centro de turismo termal, salud y belleza de categoría cinco estrellas y seguir manteniendo el nombre actual, para que a la empresa le sirva para reforzar la imagen de la marca. Las obras demandarían casi un año, por lo que hotel recién se podría reinaugurar a finales del año que viene.
Consultados acerca del futuro que podría tener el establecimiento mendocino, en Danone sólo se limitaron a decir que “por el momento, no tenemos información oficial para entregar .