Tras el ingreso del fondo de inversión Carlyle Group como accionista mayoritario en Booz Allen Hamilton, la compañía decidió separar su área de consultoría para el gobierno de Estados Unidos del resto de sus servicios corporativos.

Mientras la relación con la administración Bush seguirá bajo el paraguas de la marca tradicional, el resto de las operaciones se centralizarán en una nueva empresa que funcionará con el nombre de Booz & En realidad, la separación de los negocios de esta firma de consultoría global llega en momentos en que tanto el servicio para el gobierno estadounidense como las operaciones para clientes privados y para otros países han alcanzado dinámicas diferentes, según explicaron en la propia firma.

El gobierno de Estados Unidos es el principal cliente de consultoría a nivel mundial y ese tamaño obliga a una atención exclusiva que podría haber generado consecuencias en el resto de la estructura de Booz Allen Hamilton.

Con ese objetivo, la creación de Booz & Company permitirá a sus directivos una mayor eficiencia en otros mercados fuera de Estados Unidos, con importantes inversiones en esas regiones.

En el caso de Argentina, las operaciones de Booz & Company serán controladas desde San Pablo y estarán a cargo de Ivan De Souza, quien se venía desempeñando desde hace 20 años para Booz Allen Hamilton como socio senior para América del Sur.

La separación afectará a más de 18.000 empleados en 80 oficinas en todo el mundo y a una compañía que genera unos ingresos netos superiores a los u$s 2.700 millones anuales.

Si bien inicialmente Booz & Company seguirá ligada a la consultora fundada en 1914 por Edwin Booz, cuando concluya el ingreso del fondo Carlyle Group se efectivizará una separación legal de ambas compañías.

El nuevo esquema corporativo de Booz también tendrá impacto en la Argentina, donde la nueva compañía mantendrá una oficina que reportará directamente a Brasil, al igual que la filial de Chile.

En realidad, la Ciudad de Buenos Aires perdió el liderazgo regional hace ocho años, cuando Booz Allen Hamilton decidió trasladar su centro de decisión a San Pablo por entender que el negocio de consultoría comenzaba a caer en la Argentina y que Brasil se había comenzado a posicionar como el principal mercado de América del Sur.

“Seguiremos teniendo base en San Pablo porque Brasil es nuestro mayor mercado regional y tiene la mayor demanda por servicios como los que ofrecemos , explicó De Souza a El Cronista.

De todos modos, el ejecutivo agregó que la nueva compañía seguirá apostando al crecimiento del negocio de consultoría en la Argentina “que se está recuperando del impacto que le causó la devaluación .

Para De Souza “el compromiso con la Argentina es de largo plazo y por eso creemos que el país retomará una senda de mayor estabilidad, mantendrá sus niveles de crecimiento económico y comenzará a apuntalar a los emprendedores locales, lo cual sería importante para respaldar el nivel de confianza en el mercado argentino .

Si bien intenta despegar la decisión de elegir San Pablo y no la Capital Federal como sede de Booz & Company en el Cono Sur, el ejecutivo señala que “es de esperar que la Argentina siga buscando una mayor inserción de sus empresas en las economías globales . También asegura que “sería importante para la confianza de los inversores que se fijaran reglas claras y de largo plazo, teniendo en cuenta que la oportunidad que tiene el país es montarse en el mundo con un ambiente de confianza en normas para hacer negocios estables .