S&P Global Ratings asignó la calificación RABB+ las emisiones de deuda de largo plazo de la Provincia de Buenos Aires, con tendencia estable, y planteó dos escenarios que podrían llevar a modificar la nota durante los próximos 12 meses, uno positivo que favorecería una mejora, y uno negativo, en el que podría empeorarla.
La calificación fue asignada en el marco de una nueva emisión de títulos de deuda en pesos por hasta $ 50.000 millones, ampliables, con vencimiento el 23 de junio de 2028. El bono tendrá una tasa variable vinculada a la TAMAR para bancos privados más un margen a licitar, con pago trimestral de intereses y amortización íntegra al vencimiento.
Para S&P, la nota RABB+ refleja un escenario en el que los resultados fiscales operativos se encuentran equilibrados, pero conviven con necesidades de inversión y “una posición de liquidez que todavía limita el margen de maniobra de la administración financiera”.
La calificadora sostiene que esa situación hace que la Provincia mantenga una dependencia relevante del acceso al mercado local de capitales.
El escenario que podría mejorar la nota
La perspectiva estable responde a la expectativa de S&P de que la provincia mantendrá un manejo prudente de sus cuentas fiscales y “podrá sostener una necesidad de financiamiento manejable durante los próximos 12 meses”.
S&P señaló que, un escenario positivo sería aquel en el que Buenos Aires consigue resultados fiscales más sólidos que le permitan construir una reserva de liquidez suficiente para afrontar el servicio de la deuda del próximo año, sumado a una gestión adecuada de la deuda y de los recursos disponibles y una ampliación de las fuentes de financiamiento.
Es decir que, además de lograr una mejora en el resultado fiscal, la Provincia también debería conseguir una mayor capacidad para hacer frente a sus compromisos y reducir su dependencia del acceso al mercado.
El escenario negativo que prevé S&P
En tanto, el escenario negativo aparece asociado a un deterioro de las condiciones macroeconómicas, a “un debilitamiento de la posición fiscal provocado por decisiones de política pública o a restricciones en el acceso al financiamiento”.
Según S&P, cualquiera de esos factores podría aumentar el riesgo de incumplimiento de las obligaciones financieras de la provincia y llevar a una baja de la calificación en los próximos seis a 12 meses.
En su definición, S&P señala que una calificación RABB refleja cierta debilidad en la capacidad para cumplir con las obligaciones financieras, aunque con menor vulnerabilidad que las categorías inferiores. Al mismo tiempo, advierte que existe exposición a circunstancias financieras, económicas o de negocios adversas que podrían afectar esa capacidad.
Así, el mensaje de S&P para la deuda de la provincia combina una señal de estabilidad en el corto plazo con el desafío hacia adelante de generar mayor colchón de liquidez y fortalecer el acceso al financiamiento.