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Los bonos soberanos argentinos cerraron este miércoles con una nueva jornada positiva, con lo que consiguieron consolidar el fuerte rally iniciado el lunes tras la victoria legislativa de La Libertad Avanza (LLA).

Entre los títulos bajo ley extranjera, las subas fueron generalizadas: el GD35 avanzó +2,3%, el GD38+0,2%, el GD41+1,3% y el GD46+2,4%, mientras que los tramos más cortos -GD29 (+0,6%) y GD30 (+1,5%)- acompañaron con alzas moderadas. En promedio, las paridades se mantienen en máximos de dos años, con rendimientos que oscilan entre 10,1% y 10,8% anual en dólares.

Del lado de los Bonares, el tono fue igualmente firme. Se destacaron el AL29 (+5%), el AL30 (+1,9%) y el AL38 (+1,9%), mientras que el AL35 subió +2,2% y el AL46+1,9%. El AL41, en tanto, avanzó +2,3%, en una jornada donde predominaron las compras en toda la curva en pesos y dólares.

Con estos movimientos, los bonos locales acumulan en la semana mejoras de hasta 25%, y el riesgo país se estabiliza en la zona de 670 puntos básicos.

ADR y acciones

Los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street volaron a pesar de que esa plaza operó con volatilidad tras la decisión de la Reserva Federal de recortar la tasa en 25 puntos, pero con dudas sobre el recorte esperado para diciembre.

Las acciones argentinas anotaron subas de más del 13% tras un arranque más bien flojo. Edenor trepó (+13,7%); Supervielle (+9%) y Pampa Energía (+5,8%).

Por su parte, el S&P Merval también exgtendió la buena performance y anotó suba de +5%. Sociedad Comercial del Plata voló (+19%); Ternium (+13,7%) y Edenor (+12,5%).

Al respecto, Gustavo Gardey, cofundador de Bull Road Investments, dijo a El Cronista que, el S&P Merval en dólares se recuperó hasta valores de junio 2025.

"Las mesas de dinero de los principales agentes del mercado proyectan subas de hasta 45% para el Merval en los próximos meses. Con las reformas laboral e impositiva que impulsa el oficialismo, se consolidarán nuevos pisos para la renta variable. Desde los máximos del año (6 de enero, u$s 2.361,77), el índice aún acumula una baja del 23,76%, por lo que todavía queda recorrido al alza", remarcó.

Rafael Di Giorno, de Proficio Investment, en diálogo con este medio, coincidió y señaló que: "El S&P Merval todavía acumula una caída cercana al 10% en dólares en lo que va del año, aunque cerró 2024 con un tono claramente optimista".

De todos modos, dijo Di Giorno, si finalmente ingresan los flujos de fondos hacia la Argentina como se espera, "no sorprendería que el índice retome los niveles de alrededor de u$s 2500 alcanzados durante 2024".

Qué el rally no tape el bosque: el dólar

Para Eduardo Ramos Romero, Analista de Mercados de VT Markets, el resultado electoral fue "importante porque el mercado leyó continuidad: Milei no va a cambiar el rumbo económico de un día para otro. Eso calmó el riesgo político y por eso vimos subas fuertes en bonos y acciones".

Sin embargo, advirtió que "eso no significa que Argentina ya llegó". Para que los bonos entren en una etapa sostenida, explica, "la inflación tiene que seguir a la baja de forma firme, el manejo del dólar debe ser más claro y predecible, y el Gobierno necesita seguir aprobando reformas sin trabarse políticamente".

Sobre la política cambiaria, Ramos Romero compara la actual banda con "una baranda que evita que el dólar se dispare o caiga demasiado". Retirarla sin un plan claro, dice, "sería como soltar la bicicleta en una bajada sin frenos: puede salir bien o puede doler". La clave, sostuvo, "no es si la banda se queda o se va, sino cómo y cuándo se hace".

En cuanto al impacto en la economía real, el analista destacó que "la euforia financiera todavía no llegó a la calle. El consumo sigue frío, los salarios reales se recuperan lentamente y el crédito sigue caro. La estabilidad puede empezar a sentirse, pero será un proceso gradual".

Una oportunidad que espera por resultados concretos

En nombre de LBX, Marios Chailis, Chief Marketing Officer del Grupo Libertex, señaló que la ratificación electoral del oficialismo aporta previsibilidad política e institucional, algo que los mercados de renta fija valoran especialmente.

"Esta continuidad refuerza la estabilidad y mejora la demanda por bonos locales en el corto plazo", afirmó, aunque aclara que "la recuperación sostenida de precios dependerá de la ejecución fiscal, del control efectivo de la inflación y de la capacidad del gobierno para asegurar acuerdos financieros de largo plazo", agregó.

Chailis también se refirió al debate sobre la eliminación de la banda cambiaria, y consideró que "es lógico empezar a discutir una transición hacia un régimen más flexible, donde el tipo de cambio responda más a los fundamentos del mercado que a intervenciones puntuales".

No obstante, advirtió que "cualquier cambio debe ser gradual y coordinado con la política monetaria. Un movimiento prematuro podría presionar los precios y las reservas".

Por último, aseguró que "el riesgo es que la mejora en los activos financieros quede concentrada entre los inversores, mientras el consumo masivo sigue débil. Para que el rebote financiero se traduzca en crecimiento real, harán falta políticas que consoliden la baja de la inflación, amplíen el crédito productivo y protejan los ingresos de los hogares".