La evolución de los depósitos en dólares del sector privado y de los préstamos en moneda extranjera bien parecen reflejar las luces y sombras de la actual pax cambiaria. Es que los riesgos de observar un shock devaluatorio y un recalentamiento de la brecha pueden haberse disipado, pero de ninguna manera desaparecen del horizonte.
La parte positiva de esta estabilidad queda reflejada en que los depósitos en dólares del sector privado se han mantenido prácticamente neutros, por encima de los u$s 15.000 millones, en lo que va del año. Luego de haber trepado u$s 1255 millones en diciembre, ante el incentivo que significa eludir el pago del impuesto de Bienes Personales, acumulan hasta el 8 de marzo -último dato disponible- una caída de u$s 165 millones. El retroceso, entonces, representa tan solo un 13% del aumento observado en diciembre.
La contracara de ello es que si bien los ahorristas ya no sienten la necesidad de retirar sus depósitos de forma inmediata, los bancos tampoco observan un afán de las empresas por tomar préstamos en moneda extranjera.
Un informe de First Capital Group revela que en febrero los préstamos en dólares aumentaron un leve 0,2%, interrumpiendo así un año de caídas mensuales consecutivas. El stock de préstamos en dólares, al 8 de marzo, era de u$s 5040 millones, por lo que presentan una disminución interanual del 46,6%. El 68,7% del total de la deuda en moneda extranjera sigue siendo la línea de comerciales, los cuáles cayeron 51,7% en el año.
"El tímido aumento que presentan los préstamos en moneda extranjera con relación al mes previo se explica por el incremento de los saldos de las tarjetas de crédito, situación meramente coyuntural", explicó el trabajo. No obstante, desde la firma agregaron que "los anuncios acerca del menor ritmo devaluatorio que tendrá nuestra moneda durante este año, pueden generar un incremento de las financiaciones en meses venideros".
Desde uno de los principales bancos que opera en el país explicaron que esta dinámica "implica que la operatoria de tomar depósitos en dólares tiene mucho costo operativo por la compra de billetes, transporte de caudales, etcétera, pero pocos ingresos". En ese sentido, agregan: "No estamos pudiendo colocar ese fondeo con clientes".
La situación macroeconómica actual, explican desde los bancos, hace que no haya demanda de créditos en moneda extranjera. "No hay negocio de dar crédito en dólares porque está todo frenado", grafican.
Desde el sector argumentan que no alcanza con una pax cambiaria de unos meses. Para que haya un repunte, dicen, "debe haber un plan económico serio, sostenible". Al respecto, apuntan que solo cuestiones de fondo, como podría ser un acuerdo con el FMI, moverán el amperímetro.
El hecho de que los préstamos en dólares no se recuperen, sin embargo, esconde una particularidad.Al no tener a quién prestarle, los bancos conservan una muy elevada liquidez para los depósitos en dólares de los ahorristas. "Hoy en día, los encajes por depósitos en dólares están en alrededor de u$s 11.000 millones y los depósitos privados en dólares están por encima de los 15.000 millones. Esto significa que un 75% de los dólares depositados están encajados, un número alto", explica Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina. "El sistema financiero en dólares nunca dejó de estar sólido, pero también ayuda que nadie quiere invertir", marca.
Martín Vauthier, director del estudio Eco Go, coincide. "La solidez del sistema proviene por los malos motivos, porque no hay aplicación de esos dólares y la mayor parte depositados o los bancos los tienen líquidos o los tienen encajados en el BCRA", argumentó. Y por último, remarcó: "No veo mucho margen para que haya una recomposición de los préstamos en dólares".