Bill Ackman, el fundador y CEO de Pershing Square Capital Management, uno de los inversores más seguidos de Wall Street, sumó seis nuevas compañías durante el primer semestre de 2026, en lo que representa la mayor renovación de su portafolio en varios años.
Las nuevas apuestas son Visa, Mastercard, Netflix, S&P Global, Intercontinental Exchange (ICE) y Alcon. Ackman y su equipo explicaron que se trata de empresas que venían siguiendo desde hace años y que finalmente llegaron a precios que consideraron atractivos.

La estrategia detrás de las compras es buscar negocios de alta calidad, con posiciones competitivas difíciles de replicar, generación de efectivo y capacidad para aumentar sus ganancias durante muchos años.
Desde Pershing Square Holdings estiman que las compañías de la cartera podrán aumentar sus EPS a una tasa de al menos 15% anual durante los próximos tres a cinco años y que aproximadamente la mitad podría alcanzar un crecimiento del 20% o más.
Visa y Mastercard
Las dos primeras incorporaciones son Visa y Mastercard, dos de las mayores redes de pagos del mundo. Para Ackman, ambas reúnen varias de las características que busca en una inversión: negocios de bajo consumo de capital, fuertes ventajas competitivas y capacidad de generar efectivo.
Pershing Square destaca que ambas compañías funcionan como una suerte de “peajes” de los pagos: cobran una pequeña comisión por las transacciones que pasan por sus redes sin asumir riesgos significativos y se benefician naturalmente de una mayor inflación.
“Sus redes, construidas a lo largo de décadas, conectan a miles de millones de consumidores con cientos de millones de comercios y miles de instituciones financieras. Cada nuevo usuario y cada transacción adicional fortalecen aún más estas redes y profundizan su ventaja competitiva basada en los datos”, explican en el reporte que presentaron.

Otro punto que llamó la atención de Ackman es el margen de crecimiento que todavía tienen los pagos electrónicos. Según Pershing Square, las tarjetas representan aproximadamente la mitad del gasto de consumo potencial a nivel global, por lo que todavía existe espacio para reemplazar medios de pago tradicionales y beneficiarse del crecimiento del comercio electrónico.
A eso se suma el crecimiento de los servicios de valor agregado, que ya representan cerca del 30% de los ingresos de Visa y alrededor del 40% de los de Mastercard. Estos negocios crecen a un ritmo superior al de las operaciones tradicionales de pagos.
La compra también tuvo un componente de oportunidad. Las acciones habían sufrido una reducción en sus múltiplos de valuación por los temores relacionados con las stablecoins, el comercio mediante agentes de inteligencia artificial y posibles cambios regulatorios en Estados Unidos.
“Las redes de tarjetas tienen una larga trayectoria de crecimiento constante, pese a los temores periódicos sobre posibles disrupciones, siendo el más reciente el que generó la oportunidad para nuestra compra de acciones de estas compañías”, concluyeron.
Netflix
La incorporación más llamativa es Netflix, porque no se trata de una empresa desconocida para Ackman. Pershing Square ya había invertido en la plataforma de streaming en 2022, pero terminó vendiendo la posición con una pérdida cercana a los u$s 400 millones.
Cuatro años después, el inversor volvió a apostar por ella. El argumento es que Netflix hoy es un negocio muy diferente al que dejó en 2022.
La compañía cuenta con más de 325 millones de suscriptores y una escala muy superior a la de sus principales competidores. Para Pershing Square, esa posición dominante le permite distribuir el costo de sus contenidos entre una base de usuarios más amplia, mejorar la rentabilidad y seguir invirtiendo para mantener su ventaja competitiva.
Además, Netflix logró mejorar de manera significativa sus márgenes. Según la compañía de Ackman, el margen operativo pasó de 21% a aproximadamente 31,5%, mientras que la compañía actualmente convierte cerca del 90% de sus ganancias en flujo de caja libre, que utiliza principalmente para recomprar acciones.
La publicidad también se convirtió en una nueva fuente de crecimiento. El negocio publicitario alcanzó los u$s 3.000 millones en ingresos este año y el plan con publicidad permite ampliar el mercado hacia consumidores que buscan planes de menor precio.
La oportunidad apareció después de una fuerte corrección. La acción había perdido aproximadamente la mitad de su valor desde el máximo alcanzado en junio de 2025 y su múltiplo de ganancias futuras cayó desde más de 40 veces hasta unas 21 veces.
Ackman considera que el mercado exageró los riesgos vinculados con la pérdida de participación frente al video corto y el impacto que podría tener la inteligencia artificial sobre la producción de contenidos. Su equipo, en cambio, cree que la IA puede convertirse en una herramienta para mejorar las recomendaciones y la publicidad de Netflix.
Pershing Square proyecta que los ingresos de la compañía podrán crecer a tasas de dos dígitos y que las ganancias por acción podrían aumentar cerca de 20% anual.
S&P Global
La cuarta apuesta es S&P Global, una compañía conocida por sus índices, calificaciones crediticias, datos y herramientas de análisis para los mercados financieros y energéticos.
En este caso, la oportunidad surgió después de una fuerte caída de la acción. Los títulos llegaron a perder más de 25% desde sus máximos y el múltiplo de ganancias se redujo de 25 a 19 veces, uno de los niveles más bajos de los últimos cinco años.

El motivo detrás de la caída fue, en buena medida, el temor a que la inteligencia artificial pueda reemplazar parte de los servicios de información y análisis que ofrece la compañía.
Ackman considera que ese riesgo está exagerado. Más del 80% de las ganancias de S&P Global provienen de tres grandes negocios: calificaciones, índices y Platts. Son negocios con fuertes barreras de entrada y posiciones dominantes en sus respectivos mercados.
Uno de los activos más importantes es el índice S&P 500. Según Pershing Square, existen más de u$s 20 billones de activos vinculados o referenciados a ese índice, lo que genera ingresos por licencias y regalías para S&P Global.
La tesis de Ackman es que la inteligencia artificial puede terminar siendo más una oportunidad que una amenaza. El acceso a datos estructurados, confiables y de calidad podría volverse todavía más importante a medida que las empresas incorporen modelos de IA a sus procesos.
“Dada la importancia crítica de contar con datos estructurados de alta calidad para el análisis mediante inteligencia artificial, creemos que la empresa debería poder compensar eventualmente cualquier presión sobre sus productos basados en computadoras de escritorio mediante un crecimiento acelerado de su negocio de datos, especialmente teniendo en cuenta la predominancia de los contratos empresariales basados en el valor generado que tiene la compañía”, sostuvieron.
Intercontinental Exchange
La quinta incorporación es Intercontinental Exchange (ICE), uno de los grandes operadores mundiales de mercados financieros y proveedor de infraestructura y datos.
Ackman llevaba casi una década siguiendo la compañía y finalmente decidió comprar después de una caída importante de la cotización. Las acciones habían perdido alrededor de 21% en los 12 meses previos a la inversión y el múltiplo de ganancias había bajado de 25 a 17 veces.

Para Pershing Square, el mercado estaba castigando a ICE por dos riesgos: el posible impacto de la inteligencia artificial sobre algunos de sus negocios de datos y la aparición de nuevos productos financieros, como los contratos perpetuos. Ackman considera que ambos riesgos están sobredimensionados.
El negocio de bolsas y mercados representa cerca del 70% de las ganancias de ICE y tiene una posición especialmente fuerte en energía. En los futuros de petróleo Brent, por ejemplo, la compañía posee alrededor del 90% del mercado global, según Pershing Square.
Además, ICE tiene un historial que encaja con el perfil buscado por Ackman: desde su salida a Bolsa en 2005 logró un retorno anualizado de 18% y aumentó sus ganancias por acción todos los años durante las últimas casi dos décadas.
La compañía de Ackman estima que ICE podría alcanzar un crecimiento de las ganancias de entre 10% y 15% anual en los próximos años. La apuesta, por lo tanto, combina crecimiento con una posible recuperación del múltiplo si los temores actuales pierden fuerza.
“En resumen, en ICE vemos un negocio clásico, simple, predecible y generador de flujo de caja libre, cuyas acciones han caído debido a preocupaciones que consideramos injustificadas. Se trata de una situación que ha resultado altamente rentable para inversiones anteriores de Pershing Square”, explicaron.
Alcon
La sexta nueva posición es Alcon, una empresa especializada en oftalmología que tiene negocios en cirugía ocular, lentes de contacto, cuidado de la visión y productos farmacéuticos.

La tesis de Ackman se apoya en una tendencia de largo plazo: el envejecimiento de la población y el aumento del acceso a servicios de salud favorecen el crecimiento del mercado de la salud visual.
Alcon tiene una posición particularmente fuerte en cirugía ocular y cuenta con una base instalada de unos 30.000 equipos. Esa infraestructura genera una demanda recurrente de consumibles, un modelo que Pershing Square compara con el esquema tradicional de “máquina y repuesto”: una vez que el equipamiento está instalado, existe un flujo de ventas asociado a los productos que se utilizan con él.
Ackman considera que el mercado todavía no reconoce todo el potencial de la compañía. La acción sufrió una reducción de su múltiplo de ganancias, que pasó de niveles cercanos a 28 veces a unas 18 veces, en medio de la debilidad del sector y de dudas sobre la capacidad de Alcon para cumplir sus objetivos de largo plazo.
Pershing Square cree que el margen operativo, actualmente cercano al 20%, puede subir hasta 25% o más en los próximos años. A eso suma el crecimiento esperado de las ventas y nuevos productos, por lo que proyecta un aumento de las ganancias a tasas de dos dígitos.
Uno de los catalizadores que sigue de cerca el fondo es AURN001, un tratamiento en desarrollo que podría convertirse en una fuente adicional de crecimiento si obtiene la aprobación de la FDA.




