Un día después del lanzamiento de la candidatura de Cristina Kirchner, los inversores extranjeros coincidieron en considerar a la presidenta como favorita para las elecciones de octubre y señalaron que habrá que esperar a señales de cambio en la política económica antes de cambiar de estrategia.

En general, los informes que elaboran los bancos y fondos de inversión para sus clientes hacen hincapié en el alto nivel de intención de voto de la Presidenta, la división reinante en el arco opositor y la falta de señales que indiquen correcciones al modelo económico que sostuvieron las dos administraciones kirchneristas.

Nomura, uno de los bancos de inversión más grandes del mundo, afirmó citando datos de la consultora Poliarquía que CFK es por lejos la que más chances tiene de alzarse con las elecciones presidenciales. Como consecuencia, los analistas de la firma japonesa consideran que difícil que los activos argentinos tengan un desempeño destacado en el proceso hacia las elecciones.

Según Nomura, las expectativas del mercado para una eventual segunda administración de Cristina Kirchner son más bien pesimistas, mientras que cualquier indicación respecto a cómo podría encarar una renovación en materia de temas económicos pendientes como la inflación, la pérdida de competitividad, la caída del superávit comercial y la fuga de capitales recién llegarían durante la transición entre un mandato y otro. Mientras tanto, espera un mercado chato en materia de novedades.

Credit Suisse, por su parte, también señala la importante ventaja que la Presidenta le saca a sus principales competidores, aunque se anima a afirmar que en caso de que un solo candidato opositor se erija como la alternativa preferida contra la reelección, alguna chance de batacazo existe. Sin embargo, el banco ya saca cuentas sobre las posibles políticas que Cristina aplicaría en su segundo mandato.

Si Cristina Kirchner resultara reelecta, creemos que habrá pocos cambios al statu quo, señala el informe. Sein embargo, los autores arriesgan que podríamos llegar a ver algunas medidas amigables para el mercado, por ejemplo con una reducción de los subsidios.

El informe de Credit Suisse se ilusiona también con subas a las tarifas y algunas medidas para intentar contener la inflación. También el Royal Bank of Scotland (RBS) salió a informar a sus clientes sobre las consecuencias de la noticia.

Los escoceses esperan que las elecciones sean un non-event, es decir, casi totalmente predecibles. Más interés demuestran por saber quién será el candidato a vicepresidente que acompañará a la Presidenta, dato que puede ser una indicación sobre potenciales cambios en el rumbo económico que seguirá en caso de acceder a su segundo mandato. Sin embargo, el propio acto de lanzamiento dio pocas señales de cambio.

El discurso inicial sugirió más de lo mismo, concluyó RBS.