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Los Certificados de Depósito Argentinos (Cedears) se consolidaron en los últimos años como una de las herramientas preferidas por los inversores locales. Estos instrumentos permiten acceder desde Argentina a acciones de algunas de las empresas más importantes del mundo sin necesidad de abrir una cuenta en el exterior.
Sin embargo, la amplia variedad de alternativas disponibles hace que la elección no sea sencilla. Lo que puede ser una buena inversión para una persona con tolerancia al riesgo elevada quizás no lo sea para alguien que busca preservar su capital frente a las fluctuaciones del mercado.
Por eso, antes de comprar un Cedear, los especialistas recomiendan definir el perfil de inversor. La clave no pasa únicamente por la rentabilidad potencial, sino también por la capacidad emocional para soportar caídas temporales sin tomar decisiones impulsivas.
¿En qué Cedears invertir según tu perfil de inversor?
Perfil conservador: priorizar estabilidad y dividendos
Los inversores conservadores suelen buscar empresas consolidadas, con ingresos estables, modelos de negocio probados y una larga trayectoria de generación de ganancias.
Entre las alternativas que recomienda Rankia aparecen compañías como Walmart (WMT), Coca-Cola (KO) y ExxonMobil (XOM). Se trata de firmas vinculadas al consumo masivo y la energía que suelen mostrar una menor volatilidad en comparación con empresas tecnológicas de alto crecimiento.

La lógica detrás de esta estrategia es proteger el capital y obtener retornos más previsibles. En el caso de Coca-Cola, por ejemplo, su principal atractivo está en la estabilidad de su negocio que mantiene demanda tanto en períodos de crecimiento económico como en momentos de crisis, además de su política de dividendos.
En línea con esta visión, Nicolás Parreira, asesor financiero y director financiero de Grupo Sigma, señala en diálogo con El Cronista que una parte de la cartera puede destinarse a este tipo de activos. Sin embargo, remarcó la importancia de enfocarse en empresas de calidad.
“El 15% de una cartera lo destinaría a acciones o CEDEARs seleccionados, priorizando compañías con negocios sólidos, capacidad para generar efectivo, un nivel de deuda razonable, ventajas competitivas sostenibles y políticas consistentes de distribución de dividendos”, explica.
Perfil moderado: diversificación y crecimiento equilibrado
Para quienes están dispuestos a asumir algo más de riesgo, pero sin apostar todo a una sola empresa, los ETFs suelen ser una opción atractiva.
Entre ellos, Rankia destaca al SPY, que replica el comportamiento del índice S&P 500 y brinda exposición a las 500 compañías más importantes de Estados Unidos. De esta manera, el inversor evita depender exclusivamente del desempeño de una sola acción.

A esta estrategia también pueden sumarse empresas financieras sólidas como JPMorgan (JPM), que permiten complementar la cartera con exposición al sector bancario.
La principal ventaja de este enfoque es la diversificación. Si algunas compañías atraviesan momentos difíciles, el impacto suele ser menor gracias al peso de las demás empresas que componen el índice.
Dentro de una cartera moderada también puede haber lugar para compañías puntuales. Parreira, por ejemplo, incluye a Berkshire Hathaway como una alternativa con un perfil más defensivo, debido a la diversificación de sus negocios, que incluyen seguros, energía, ferrocarriles e inversiones.
Perfil agresivo: tecnología e innovación a largo plazo
Los inversores con mayor tolerancia al riesgo suelen enfocarse en compañías con fuerte potencial de crecimiento, aunque eso implique enfrentar períodos de elevada volatilidad.

En este segmento, Rankia destaca a Nvidia (NVDA), una de las principales beneficiarias del auge de la inteligencia artificial; Mercado Libre (MELI), líder del comercio electrónico y los pagos digitales en América Latina; y el ETF QQQ, que sigue el desempeño del índice Nasdaq 100.
La contracara de estas oportunidades es que los movimientos de precios suelen ser más bruscos. Una empresa puede registrar fuertes subas durante varios años, pero también sufrir correcciones importantes ante resultados que no cumplan con las expectativas del mercado.
¿Cuáles son los riesgos de invertir en Cedears?
“El primer riesgo es pagar una valuación excesiva. Una buena empresa puede atravesar varios años de resultados bursátiles débiles cuando el precio inicial ya descuenta un crecimiento demasiado optimista”, advierte Parreira.
A esto se suman riesgos tecnológicos, regulatorios y geopolíticos que pueden afectar especialmente a compañías vinculadas con la inteligencia artificial, los semiconductores o el comercio internacional.
Además, en el caso argentino existe una particularidad adicional: el precio de los Cedears no depende únicamente del valor de la acción en Wall Street. También influyen variables como el tipo de cambio y el ratio de conversión del certificado.





