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En lo que va del año, el carry trade resultó ganador: quien colocó pesos en instrumentos a tasa fija o que ajustan por inflación a inicios del 2026 obtuvo al día de hoy una ganancia de 18% en dólares.
Sin embargo, en estas primeras tres ruedas de junio, el dólar minorista saltó más de 2%, al subir de $ 1430 a $ 1460.
De todos modos, Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, cree que la cuenta puede revertirse y que este mes se puede llegar a ganar 1,7% en moneda dura con la Lecap y 1,9% en divisa con el Boncer.
Nuevo esquema
“El Informe de Política Monetaria del primer trimestre lo dice con precisión técnica: el Banco Central adoptó un esquema de control de agregados monetarios como ancla nominal”.
“La base monetaria amplia es el objetivo operativo. La tasa de interés pasó a ser una variable residual. Este es el mismo esquema que usó el Bundesbank en los años ’80 y que el FMI llama money targeting. En Argentina, nadie lo está llamando por su nombre”, precisa.
A su juicio, el riesgo real no es que bajen las tasas: “El riesgo es que la demanda de dinero se contraiga más rápido de lo que el BCRA anticipa, lo que generaría presión inflacionaria sin que nadie la vea venir en los modelos convencionales”.
Lecer corta
Para Camusso, la Lecer corta es el punto óptimo de la curva, pues captura inflación real de entre el 2% y el 2,2% mensual sin riesgo. Es, a su entender, el instrumento más claro del menú actual.
En tanto, la Lecap a tasa fija es útil como complemento táctico en el tramo muy corto, de entre 30 y 45 días, cuando la licitación primaria ofrece spread sobre la caución. No como posición estructural.
Los duales
“Los duales (CER + tasa fija) es el instrumento más interesante que el mercado no está mirando bien. Cubre ambos escenarios inflacionarios relevantes. La única condición para que pierda es un colapso desinflacionario violento que el modelo no anticipa”, advierte.
El REM proyecta un tipo de cambio de $1676 para diciembre. Eso implica una depreciación nominal del 20% desde el nivel actual. Pero los futuros Rofex descuentan una depreciación mensual de entre 2% y 2,5%.
“El test es en agosto, cuando el agro finalice la liquidación, y el BCRA deberá elegir entre intervenir o dejar depreciar. Ese momento es la prueba real del esquema de bandas”, precisa.