Durante un reciente evento en un barrio chic de Miami, políticos y magnates inmobiliarios se mezclaban con artistas y músicos. En el ambiente se escuchaba jazz y poesía, pero ellos arremetían contra la posibilidad de que grandes casinos se muden a la ciudad.
El motivo de su enojo era un proyecto de Genting, una compañía de Malasia que el año pasado desembolsó u$s 500 millones en propiedades sobre la costas de Miami para construir lo que sería el casino más grande del mundo.
“No necesitamos jugadores que vacíen nuestros bolsillos y no le den valor a nuestra comunidad,” aseguró Tony Goldman, un importante desarrollador inmobiliario.
Los organizadores del evento, llamado Make Art Not Casinos (Hagamos arte y no casinos), podrían se acusados de gastar pólvora en chimangos. Unas semanas antes se había retirado de la Legislatura un proyecto para legalizar el juego en Florida, y Genting prometió desarrollar su emprendimiento sin salas de juego.
Sin embargo, quienes rechazan el casino no están tranquilos. “Esta batalla está lejos de haber terminado”, comentó Dan Gelber, ex miembro del Senado de Florida que ahora hace lobby contra el juego. “Esta batalla durará años y no nos podemos perderla,” dijo.
Los opositores de Genting creen que tienen todo en contra. Los grupos internacionales de casinos están buscando mercados para reposicionarse tras la crisis financiera.
Nueva York y Massachusetts están relajando las leyes de juego para subir su recaudación; y Florida podría seguir el ejemplo. Y Genting, que ya es fuerte en Asia y el Reino Unido, tiene a Miami como su próximo objetivo.
En mayo del año pasado, sorprendió a la ciudad desembolsando u$s 236 millones. Rápidamente se quedó con una colección de propiedades cercanas y duplicó su inversión.
Luego en septiembre, reveló su proyecto para atraer turistas internacionales, especialmente provenientes de América latina. Tendría onduladas torres, miles de habitaciones, teatros, restaurantes y una laguna. Y si Genting lo logra, Resorts World Miami, como fue llamada, será más grande que cualquier casino de Las Vegas.
Pero antes de construir su casino Genting debe esperar a que cambie la legislación de Florida y con ese fin contrató un ejército de lobbistas que rápidamente logró que un proyecto de ley para permitir los casinos se debata en la Legislatura.
