Desde comienzos del año, la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) replanteó, por medio de sus normativas y nuevos parámetros para el sector asegurador. De esos cambios, uno dejará su huella en la operatoria del 2011: la repatriación de los fondos en el exterior.

Con su resolución 36.162, la SSN dictaminó, en octubre, que el 18 de noviembre las compañías le presenten un informe sobre sus tenencias en plazas externas. Para el 24 de diciembre, todos esos recursos deberán estar repatriados salvo que la compañía obtenga una autorización para un mantenimiento temporario de esas inversiones. La norma fue tomada en el marco de las medidas tendientes a frenar la demanda de dólares y la salida de capitales del país.

Sin duda, esa resolución obligó a replantearse los mecanismos con los que se venían trabajando desde hace tiempo, afirma Eduardo Sangermano, gerente General de San Cristóbal Seguros Generales y presidente de Aseguradoras del Interior de la República Argentina (ADIRA).

Por ello, esta industria deberá reingresar $ 8.500 millones, 15,2% del total de recursos del sistema. De ese monto, $ 4.880 millones respaldan coberturas de vida. A mitad de año, se calculaba una suma mayor. En septiembre, la Superintendencia obligó a pagar compromisos internacionales (por ejemplo, los reaseguros) con ese dinero. Así, muchas aseguradoras disminuyeron esas posiciones, explica Luciano Mo, gerente Financiero del Grupo Sancor Seguros.

De acuerdo a la calificadora Moody's, que evalúa a 30 compañías de seguros en el país, Zurich (64,3% de su portfolio) encabeza el ranking de inversiones en plazas foráneas. Detrás se ubican las compañías Ace (63,1%), L' Union de Paris/HDI Seguros (60,4%), La Dulce (56,1%) y Liberty (47,5%).

Bonos no, dólares sí

La reacción inmediata de la industria para repatriar ese dinero fue -dicen- comprar deuda nacional denominada en dólares en New York. Las empresas habrían adquirido así Boden 2012, 2013 y 2015. Pero las autoridades de control les habrían solicitado desarmar esas posiciones (incluso a pérdida) y transferir los fondos vía el Banco Central (BCRA). En rigor, el reingreso de esas colocaciones debía efectuarse mediante el mercado único de cambios. Estas transacciones habrían originado la baja de las cotizaciones de los títulos públicos, en la segunda mitad de noviembre.

Para entonces, el Banco Central modificó la circular A-5254 que normaba en

u$s 2 millones la compras de divisas en el exterior. Además, no fijó límites para las aseguradoras a fin de que puedan reingresar ese capital. Una vez en el país, deberán cambiar esas divisas por pesos.

Según los expertos, la disposición en su conjunto tendrá un impacto dispar en el sector. De los balances al 30 de junio, surge que algunas firmas casi no poseían colocaciones foráneas; mientras otras concentraban en ellas más del 60% de sus activos.

En cierta forma, ese comportamiento al menos responde a seis factores. "Puede deberse a una estrategia de diversificación de carteras, a proteger el capital de accionistas colocando su equivalente en instrumento como los bonos del Tesoro", comenta Alejandro Pavlov, analista senior y vicepresidente de Moody's.

En esa lista, se puede incluir protegerse del riesgo argentino (no tener todos los huevos en una misma canasta, como dicen los portfolio manager) y el pago en forma ágil de dividendos.

Cabe recordar que están vigentes hasta 2012 contratos de reaseguros con firmas internacionales. Esta condición se agrava en el caso de las aseguradoras dedicadas al agro. Cuando la cosecha del campo es muy buena, se pagan sumas importantes por reaseguro. Y, en general, estas compañías realizan resguardos para esos pagos en la segunda mitad del año. Muy posiblemente, una parte considerable de las colocaciones en plazas externas se destinarían a esos pagos.

Vida con problemas

Nuestras posiciones externas estaban líquidas porque los mercados no nos ofrecían ninguna inversión atractiva. Por eso pudimos repatriar todo rápidamente. Era una situación privilegiada en todos los sentidos. Teníamos menos del 6% en el exterior, cuando rondaba el 10% hace cerca de un año. Pero con los pagos de los reaseguros los fuimos consumiendo, destaca Mo, de SanCor.

Asimismo, las circunstancias de las compañías de Vida son muy distintas a las de Patrimoniales y Seguros Generales. Las últimas no reflejarán ningún impacto en su actividad por estas modificaciones. En cambio, las más complicadas son las empresas dedicadas a Vida por su alta concentración en activos en plazas no nacionales. De acuerdo a datos oficiales, estas aseguradoras representan casi el 70% del total de fondos del sector en el exterior.

No obstante ello, la actividad en su conjunto deberá afrontar una serie de inconvenientes producto tanto de la crisis financiera mundial como de la resolución de la SSN. Uno de ellos es la venta a pérdida de los activos. Otro es el deterioro del promedio de calidad de los portfolios. No contar con una porción importante de sus inversiones fuera de la Argentina no sólo impacta en su cartera. Dispara también otras implicaciones; por ejemplo, disminuye la fortaleza de la compañía y, como es lógico, su rentabilidad, puntualiza Diego Nemirovsky, vicepresidente y Senior Analyst Insurance de Moody's.

Cabe recordar que la mayoría de las colocaciones internacionales de estas industria están alocadas en los Estados Unidos y Europa. Y, en líneas generales, esas operaciones no superan el 15% del portafolio total.

Cronograma propio

Aunque la Superintendencia fijó 50 días para la repatriación, serán las mismas aseguradoras quienes fijarán su cronograma de repatriación. El desarme será gradual. En lo posible, se analizará el comportamiento de cada instrumento. Al mismo tiempo, otra parte se desarmará de acuerdo a su vencimiento. Así, todos los fondos estarán en el país para el 24 de diciembre, remarca Marcelo Larrambebere, director Comercial de La Holando.

Es bien sabido que, en estos momentos, es más fácil salir de posiciones del Tesoro estadounidense que de acciones europeas. Además, muchas aseguradoras cuentan en el exterior sólo con "carteras comprometidas". Los rendimientos de esas transacciones se destinarán - en estos días- al pago de reaseguros y a otros vencimientos menores.

Por otra parte, y a diferencia de otras actividades, no se le fijó a la industria del seguro un menú de inversiones. La SSN sólo marcó criterios de orden general como priorizar la liquidez y garantizar el capital sobre la rentabilidad", señala Luciano Mo, desde Sancor

En general, sus portafolios están alocadas en renta fija, como los títulos públicos y plazo fijo. Por ello, es muy posible que gran parte del dinero repatriado vaya a deuda nacional de corto plazo. De hecho, la tenencia de bonos fue -en un momento- muy alta (60% de la cartera). Pero se desactivaron esas posiciones a medida que mejoró el rendimiento de los plazos fijos en los bancos, recuerda Sangermano de San Cristóbal.

En la actualidad, los títulos locales ofrecen rentas interesantes. Sus tasas internas de retorno (TIR) rondan el 9,45% en dólares. La rentabilidad de esas herramientas es buena porque por primera vez el riesgo país de la Argentina (al 20 de diciembre medía 954 puntos básicos) es menor al de Venezuela (1.226 puntos básicos). Este Gobierno mostró voluntad de pago", marca Javier Salvucci, head of Research de Silver Cloud Advisors.

Bonos caros

La deuda nacional acusa, no obstante, una alta volatilidad. Encima, un bono corto vale 5% más que el dólar oficial. "El problema es que, por ejemplo, la cotización de un Boden 2012 supera la del tipo de cambio oficial. La valuación de este papel incorporan el precio de la divisa 'blue' o contado con liquidación. De esa manera, las compañías de seguro perderán dinero, enfatiza Rubén Pasquali, analista de Mayoral Bursátil.

Por el momento, el mercado doméstico no acusa ningún repunte en su volumen de operaciones. Por ahí, se produce -en cierto momento- un cuello de botella vía precios en un determinado activo. Si se concentra gran parte del sector enun determinado papel", advierte Eduardo Sangermano, presidente de ADIRA.

Algunas aseguradoras buscan ampliar su horizonte financiero. "Estamos analizando las ofertas del rubro inmobiliario para no quedarnos sólo con el mercado de inversiones tradicional", declara Marcelo Larrambebere de La Holando.

Asimismo, las resoluciones 35.615, 35.726 y 35.794 de la SSN, sobre reaseguración doméstica generó una herramienta de inversión para el sector. Proyectamos armar nuestra propia reaseguradora. Esta iniciativa implicará un desembolso de capital al cual derivaremos parte del dinero repatriado, precisa Larrambebere.

Según el estudio de sectoresonline.com, el principal riesgo que aducen las aseguradoras es el de malvender sus activos ante la imposición de plazos cortos estipulada por el gobierno. Además, existen dudas del efecto provocado por la repatriación de estos capitales en el mercado local, dado que la fuga de capitales en los últimos tres meses se estima en un promedio mensual de u$s 3.700/3.800 millones", añade.

Los portfolio manager de las aseguradoras demanda, sin embargo, el lanzamiento de más obligaciones negociables y fideicomisos relacionados con la economía real.

Hoy por hoy, a quienes repatrían divisas o tengan divisas que no estén en el circuito productivo les será un poco más complicado colocarlas. Por otra parte, por ejemplo, los fondos comunes de inversión pueden operar en activos fijos de largo plazo. Este es un esquema muy utilizado en los Estados Unidos, pero acá no lo es tanto, reconoce para finalizar Guillermo Rimaldi secretario del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).