Los mayores inversores de Porto Maravilha son los fondos inmobiliarios, que adquieren terrenos y cierran asociaciones con las constructoras, con el foco en la renta de los predios alquilados. El negocio llevó por primera vez a Rio a la marca Trump Towers. El inversor se asoció a la constructora Even para levantar cinco edificios en la Avenida Francisco Bicalho, región donde se permite la construcción de predios de 150 metros de altura, los más elevados.
Sin embargo, el gran volumen puede asustar a los inversores debido al riesgo de oferta excesiva de espacio.
Fabio Terepins, director de Incorporación de Even en Rio, afirmó que el emprendimiento se levantará poco a poco para evitar una gran oferta en el área. En total, la expectativa del negocio es generar entre R$ 5.000 millones y R$ 6.000 millones.
Todas las torres serán corporativas. Según Terepins, la localización es privilegiada. "Estaremos en la entrada de la ciudad. Es bueno para quien viene del (aeropuerto del) Galeao, prácticamente en la entrada del viaducto Paulo de Frontin, que lleva a la Zona Sur de la ciudad, a diez minutos del centro y con el VLT (vehículo liviano sobre rieles) en la puerta". Para Terepins, todas esas facilidades harán que sedes de empresas vuelvan a Rio, lo que aumentará aún más la demanda. El ejecutivo se basa en los últimos lanzamientos de la empresa. A finales de septiembre, Even lanzó un edificio de 177 salas comerciales en Lapa, 100% de las cuales fueron vendidas en un día. Dos meses después, en diciembre, ofertó otras 140 salas, y ya vendió más de 50%.
El director nacional de Negocios de Joao Fortes, Luiz Henrique Himes, consideró casi nula la posibilidad de que en Porto Maravilla haya una sobre oferta de espacio. "Hay muchos terrenos federales en la región que serán subastados. Es bueno para el mercado que las cosas sucedan en un ritmo lento".
Himes explicó que las oportunidades son inmensas. "Podemos hacer varios tipos de emprendimientos, corporativos de alto lujo, corporativos más simples y salas comerciales. Además, existen posibilidades de construir hoteles e incluso viviendas con servicios". Himes estimó que será más favorecido quien salga en primer lugar.
Siguiendo ese precepto, Joao Fortes está construyendo Porto 1, un predio de salas comerciales, cercano al triple A de Tishman, en la Avenida Brasil. Son 260 millones en VGV, de un predio de ocho pisos. "Apostamos al sector de navegación y a empresas que prestan servicios al mercado de petróleo, pero que no necesitan oficinas enormes", dijo Himes.
Otro sector económico que estimula a quien actúa en la región es el financiero. Fondos internacionales y bancos extranjeros buscan cada vez más oficinas en Rio. "Un banco, extranjero, que llegue a Rio, buscará un emprendimiento nuevo, seguro, sustentable y moderno. Un estándar de calidad asociado a una postal", contó el director de Brasil Brokers, Mario Amorim. El ejecutivo también espera una óptima valorización de la región. "Hoy, Sao Cristovao (barrio al lado de Porto) está aproximándose al precio de Tijuca (barrio residencial en la zona norte de la ciudad), en las viviendas: R$ 6.000 el metro contra R$ 7.200. Mucha gente que venga a trabajar al Porto querrá vivir allí, como en Santo Cristo, que actualmente es un área degradad", comparó.
Amorim tampoco cree en una oferta exagerada de inmuebles en la región portuaria. "El número de lanzamientos este año sería pequeño: tres o cuatro, como máximo. Entre comprar un terreno y erguir el predio, demora entre un año y un año y medio".
Fábio Lopes, presidente de MDL Realty, confirmó la tesis. "La propia Caixa, como inversora, tiene interés en que el crecimiento no sea demasiado rápido. Para generar retorno a los fondos". Para Lopes, Porto se tornará el principal lugar de emprendimientos corporativos de la ciudad, en función de su infraestructura moderna. Además de la asociación con Joao Fortes en Porto 1, MDL desarrolla un edificio corporativo en la avenida Rodrigues Alves.