En un ámbito de litigiosidad creciente los ejecutivos de las compañías pueden hoy tomar todo tipo de decisiones, sin temor a enfrentarse a un juicio que los haga perder hasta su patrimonio personal luego de estar ante una demanda de un empleado, un competidor, accionista o, incluso, de sus clientes. Tanto los CEOs de las multinacionales como los empresarios independientes se cubren con pólizas específicas para la tarea que desempeñan, Se trata de las denominadas D & O (Directors and Officers Liability, por su nombre en inglés), de Responsabilidad Civil de Gerentes y Directores.
Según informes de las compañías el segmento registró un aumento promedio del 20%, en general, y del 150%, en el caso particular de las pymes. Las aseguradoras que ofrecen el
producto, Chubb, Zurich, Allianz y Aon Risk Brokers, Provincia Seguros o BBVA Consolidar, entre otras, advierten que el mercado continuará aumentando debido a las crecientes demandas judiciales que sufren los ejecutivos.
Lo cierto es que en la actualidad las pólizas D & O son clave en la gestión del management. Pueden ser tomadas por una persona física o por la sociedad. Para muchos ejecutivos, incluso, son un elemento adicional no menor a la hora de aceptar o no un nuevo puesto en una empresa. Saben que esta cobertura les permite desempeñar su labor sin estar sometido a presiones y temores a litigios.
Además, alcanza a proteger a cónyuges, herederos, síndicos, comités de auditoría, representantes legales y las nuevas filiales de la compañía, entre otros beneficiarios. Brinda la posibilidad de cubrir gastos de fianzas judiciales, de publicidad en caso de una falsa comunicación con respecto a la empresa o a los D&O´s, gastos de representación legal en una investigación formal y gastos de defensa en caso de contaminación o polución.
La Argentina es un país muy litigioso y cada día vemos más demandas realizadas contra las compañías y a las personas físicas y los directores y gerentes que las integran. Un claro ejemplo, puede ser una decisión errónea, no dolosa, en cuanto a una determinada inversión, que perjudique a los accionistas en general y, particularmente, a los minoritarios, explica Santiago Gattiker, Team Leader de Líneas Financieras de Zurich.
En una entrevista con Seguros, el ejecutivo explicó que también ofrecemos la cobertura de D&O para sociedades que operan en forma bursátil pero lo que cambia en este caso es que la exposición es mayor, ya que los reclamos pueden venir de los lugares tradicionales y de los entes que regulan a las mismas.
Por su parte Federico Rigou, gerente de Líneas Financieras de AON Risk Services Argentina, explica que se trata de pólizas de Responsabilidad Civil no tradicionales, que cubren la responsabilidad ilimitada y solidaria que la Ley de Sociedades 19.550 impone a los directores y gerentes de Sociedades Anónimas y de Sociedades de Responsabilidad Limitada o al órgano de administración, cualquiera sea el tipo de sociedad que se haya adoptado.
Los reclamos más comunes: los accionistas
El producto ha evolucionado de forma tal que la definición de persona asegurada también abarca a los síndicos, apoderados, representantes legales y el Comité de Auditoría.
Asimismo se cubrirá a toda aquella persona que, no siendo director o gerente, es pasible de este tipo de reclamos debido a las atribuciones que tiene. Por ejemplo, para el caso de un jefe de planta que, no siendo director o gerente, despide a un empleado, este trabjador está en condiciones de entablar un juicio laboral contra la empresa, extendiéndolo solidariamente al jefe de Planta, quien, a su vez, estaría cubierto por la póliza de D&O, explica Rigou. Y amplía: Las pólizas de D&O para pymes, en el caso de nuestra cartera, muestran un crecimiento del 150% anual.
En cuanto a los reclamos más habituales, los especialistas coinciden en que abarcan a demandas de accionistas minoritarios fundados en planteo de nulidad de decisiones tomadas en asamblea o por pérdida en el valor de la acción, debido a decisiones erróneas o presuntamente erróneas de los directores. Un típico caso de demanda, pero en el plano de las empresas públicas, se da cuando, por ejemplo, se amplía la red de negocios a otros países de la región sin el resultado esperado.
Con relación a las demandas por prácticas laborales, Rigou explica: Son comunes los sumarios de la Comisión Nacional de Valores por supuestas irregularidades en los libros contables o información presentada en forma tardía, los reclamos impositivos realizados por la AFIP, por ARBA, Rentas o el órgano de recaudación provincial que corresponda.
Por otra parte, desde el punto de vista del Derecho Comercial, ya son varios los estudios que aconsejan a los directores de compañías tomar las D&O. Para Martín G. Argañaraz Luque, abogado del estudio Allende & Brea, estas coberturas son útiles en la medida en que le dan la posibilidad al director de moverse con mayor soltura y hacen dinámico el manejo de la empresa y en las tomas de decisión. Este no es un elemento menor, ya que, en el plano judicial, se observa un creciente involucramiento de D&O en juicios laborales, que se inician contra la empresa en sí y contra sus administradores.
Para los abogados crecerán las demandas
En una diálogo con Seguros, Argañaraz Luque, letrado especializado en el Responsabilidad Civil explicó que, en los casos de que una empresa cotice en la bolsa y un tercero se vea perjudicado por, por ejemplo, la baja de las acciones, esto se encuentra cubierto por la pólizas bajo determinadas condiciones, indicó. Es decir, en el supuesto de que se den esas condiciones y se acredite el perjuicio a terceros, la aseguradora debería mantener indemne el patrimonio de la aseguradora y pagar el reclamo.
Sin embargo, según el especialista, los casos más frecuentes a nivel judicial para estas coberturas están vinculados a investigaciones que se abren o se inician contra directores por incumplimiento de la normativa cambiaria emanada por el Banco Central y otros órganos de la administración pública, como la AFIP o la CNV. En este tipo de investigaciones, podría tener como corolario la imputación de delitos, penales o económicos, lo que, generalmente, genera gastos de defensa que son cubiertos por la pólizas de directores.
Lo cierto es que las D&O nacieron en nuestro país a partir de la Ley de Sociedades Comerciales. Según un informe brindado por los asesores en Líneas Personales de Chubb, una de las compañías internacionales que ofrece el producto, este seguro le da protección al director para que se sienta más libre al actuar sabiendo que tiene un respaldo y que, si llega a tener un reclamo, no deberá responder con su patrimonio.
Según Chubb, se trata de una póliza amplia pero que no cubre dolo ni mala fe. Básicamente es un seguro all risk basis que protege todo acto realizado por los gerentes o directores en cumplimiento de sus funciones salvo exclusiones, que pueden variar dependiendo de la exposición de la sociedad.
Cubre los gastos de defensa legal cada vez que el director recibe el reclamo y después cubre el monto de la indemnización. Excluye dolo y actos de mala fe. De todos modos, en estos casos, la compañía paga los gastos de la defensa, no la indemnización, aclara la empresa.
Las corporaciones pueden pagar millones de dólares por proteger a sus CEOs
En cuanto a los costos de los seguros de Responsabilidad Civil para directores y gerentes, de acuerdo a un sondeo realizado entre diversas compañías, las pymes pagan desde u$s 6.000 anuales para que sus directivos tengan una cobertura de u$s 600.000. Pero las multinacionales, que cotizan en bolsa, pueden abonar hasta u$s 100 millones por año para proteger a todo su directorio y al de sus empresas asociadas, respectivamente.
Lo cierto es que estos valores varían considerablemente si se tiene en cuenta el tamaño de la empresa, el tipo de compañía, su distribución accionaria, el nivel de inseguridad jurídica y las cndiciones financieras y de mercado, entre otras variables.
En el caso de las pymes, en términos generales, si la suma asegurada es de u$s 1 millón, la prima cuesta entre u$s 6.000 y u$s 10.000 por año. Para cubrirse por un monto de u$s 3 millones se deberán pagar entre
u$s 8.000 y u$s 14.000. Si se trata de proteger unos u$s 5 millones entonces la prima será de entre u$s 12.000 y u$s 20.000".
En cuanto al desarrollo de este producto en la Argentina la primera póliza emitida en nuestro país se suscribió en el año 1993 y al principio no tuvo una gran penetración en el mercado local, sino a partir del año 2004 por motivos internacionales, las particularidades del escenario argentino y por la entrada en vigencia del decreto 677/01 que obliga a las empresas a crear un comité de auditoría, explica Rodrigo García Pluggel, de B&G Brokers.
De todos modos la historia del seguro indica que las D&O fueron introducidas por primera vez por el Lloyd´s de Londres con la crisis de 1930. En ese entonces, las corporaciones no tenían permitido dar indemnidad a los directores y gerentes. Fue recién en la década del '60 en la que cambios en la interpretación de las leyes bursátiles introdujeron la posibilidad real de que los CEOs, en su carácter de persona física, enfrentaran una demanda significativa que atentara contra su patrimonio personal.
Según García Pluggel, quien aconseja tomar esta cobertura a sus ejecutivos asegurados, son cada vez más los directores de empresas que exigen una Carta de Indemnidad por los reclamos que pudieran recibir contra sus personas por decisiones empresariales.
Mientras que, en su estudio a mediados de la década de 2000 recibían consultas esporádicas de grandes empresas con operaciones en el exterior, hoy, en cambio, recibimos muchos pedidos de asesoramiento por parte de nuestros asegurados, ya que la mayoría ya ha tenido algún tipo de reclamo hacia sus gerentes o directores, en su mayoría, reclamos laborales y civiles por Accidentes del trabajo, afirma García Pluggel.
Según los especialistas, es muy común que un gerente o un CEO, antes de ingresar en una compañía, tenga en cuenta si le ofrecen este tipo de coberturas. Según Gattiker, las pólizas de D&O son un beneficio que las compañías y pymes ofrecen a sus directores y gerentes ya que amparan cualquier error u omisión que provoque un perjuicio financiero a un tercero en el ejercicio de su función como tal.
En el caso de las pymes estas pólizas crecen año a año. Si bien las grandes corporaciones fueron las pioneras en la Argentina en tomar este tipo de coberturas para sus directores y gerentes, hoy por hoy, las pymes son cada vez más conscientes del aumento de la litigiosidad y son bien cautas y tienen presente las contingencias a las cuales están expuestas, afirma Gattiker.
Según el ejecutivo, la Argentina es un país muy litigioso y las pequeñas y medianas empresas ya están adquiriendo esta cobertura, por más que sean pequeños directorios inclusive por los gastos de defensa, que suelen ser montos importantes.