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El turismo termal vive un nuevo impulso en España, impulsado por viajeros que buscan descanso, bienestar y destinos con identidad histórica. En ese contexto, algunos enclaves tradicionales del norte del país vuelven a ganar protagonismo gracias a una oferta que combina patrimonio arquitectónico y servicios contemporáneos.

En Cantabria, el municipio de Solares concentra una de las trayectorias balnearias más reconocidas de la región. Allí se encuentra el Hotel Castilla Termal Solares, un establecimiento que recupera la tradición termal local y la adapta a las exigencias actuales del turismo de bienestar, sin perder el vínculo con su pasado.

El edificio histórico restaurado alberga hoy el Hotel Castilla Termal Solares, un complejo de cuatro estrellas que recupera la tradición balnearia de la zona.Hotel Castilla Termal Solares

Cómo es el hotel termal que recupera la tradición balnearia de Solares

El Hotel Castilla Termal Solares ocupa un edificio histórico rehabilitado y se integra en un entorno ajardinado con árboles centenarios, lo que refuerza la sensación de calma desde la llegada. El complejo cuenta con cuatro estrellas y 113 habitaciones, y su diseño combina elementos clásicos de la hotelería balnearia con instalaciones modernas orientadas al descanso.

Entre sus principales servicios se encuentran piscinas termales, circuitos hidrotermales, spa, cabinas de tratamientos, gimnasio y oferta gastronómica, configurando una experiencia pensada tanto para estancias cortas como para escapadas de varios días. La disposición de los espacios prioriza la amplitud y la tranquilidad, un rasgo habitual de los grandes balnearios históricos del norte de España.

Más allá del alojamiento, el hotel se ha consolidado como un referente del turismo termal en Cantabria, atrayendo a un público que valora la combinación de bienestar, entorno natural y patrimonio arquitectónico.

Qué papel han tenido las aguas de Fuencaliente en la historia del balneario

El eje del desarrollo termal de Solares está vinculado al manantial de Fuencaliente, cuyas aguas mineromedicinales emergen a una temperatura constante de 30 ºC. Estas aguas están reconocidas oficialmente y han sido utilizadas tradicionalmente en tratamientos asociados al bienestar y la relajación.

Filtradas de forma natural a través del subsuelo calcáreo, las aguas alimentan hoy las piscinas y circuitos del complejo. Su uso se enmarca en una larga tradición balnearia que, desde el siglo XVIII, convirtió a Solares en un punto de referencia para quienes buscaban los beneficios del termalismo.

En el contexto actual, el valor de estas aguas no se presenta como un tratamiento médico, sino como parte de una experiencia de cuidado personal y descanso, alineada con las tendencias contemporáneas del turismo de salud y bienestar. Esta reinterpretación ha permitido mantener viva la tradición sin perder rigor ni autenticidad.

Por qué Solares fue una de las grandes villas termales del siglo XIX

La historia del balneario de Solares se remonta al siglo XVIII, cuando comenzaron a aprovecharse de forma sistemática las aguas del manantial. En 1827 se construyó la primera casa de baños, marcando el inicio de un desarrollo que atrajo visitantes de distintos puntos de España.

Durante el siglo XIX, el enclave vivió su mayor auge. La consolidación del termalismo como práctica social y de ocio impulsó la construcción de edificios de inspiración historicista y espacios vinculados a la vida cultural de la época. La cercanía con Santander favoreció la llegada de visitantes durante la temporada estival, reforzando el papel de Solares como villa termal de referencia en Cantabria.

Las instalaciones interiores combinan arquitectura histórica y circuitos hidrotermales pensados para el descanso y el bienestar.Hotel Castilla Termal Solares

En 1902 se inauguró el Gran Hotel, un edificio emblemático con salón de fiestas y amplios espacios comunes, que hoy forma parte del actual Castilla Termal Solares tras un proceso de restauración. Ese legado arquitectónico sigue siendo uno de los principales atractivos del complejo, que conecta el pasado balneario con una propuesta turística adaptada al presente.

La recuperación de este patrimonio no solo responde a una estrategia hotelera, sino también a una revalorización del turismo termal histórico como parte de la identidad cultural del norte de España. En un contexto en el que el bienestar y el viaje pausado ganan terreno, Solares vuelve a ocupar un lugar destacado en el mapa de los destinos termales del país.