Agosto volvió a dejar una caída mensual del empleo por el final de la temporada de verano. La Seguridad Social perdió 162.840 afiliados medios frente a julio y el paro aumentó en 44.419 personas.
El retroceso no impidió alcanzar un máximo. España terminó el mes con 22.345.226 afiliados, el mayor nivel registrado en un agosto. Frente al mismo periodo de 2025, el empleo creció en 679.023 personas.
La regularización extraordinaria de extranjeros ayudó a moderar la pérdida de afiliación. Al cierre del mes, 337.917 personas procedentes de ese proceso ya estaban dadas de alta. Su incorporación también influyó en la evolución del paro registrado.
El empleo pierde 162.840 afiliados, pero mantiene el crecimiento anual
Agosto suele ser un mes negativo para el empleo. El final de las actividades de verano y la pausa del curso académico reducen la afiliación. La caída de 2026 fue, sin embargo, menor que la de otros años.
La comparación anual ofrece una imagen distinta. El sistema ganó 679.023 afiliados en doce meses, un 3,13% más. La cifra total, superior a 22,34 millones, marcó un récord para agosto.
La tendencia también mejora al retirar los efectos estacionales y del calendario. En esa serie, el empleo sumó 83.844 personas durante el mes. El total desestacionalizado alcanzó los 22.371.964 ocupados.
Con este avance, la afiliación corregida encadena 67 meses de crecimiento. Hay más de 3,5 millones de trabajadores adicionales respecto de 2018. Estos datos muestran que la caída mensual no rompió la mejora de fondo del empleo.
Cómo influyó la regularización extraordinaria en el mercado laboral
Los trabajadores extranjeros sostuvieron parte del empleo durante agosto. La Seguridad Social registró una media de 3.551.759 afiliados foráneos. Fueron 39.535 más que en julio y 482.490 más que un año antes.
La regularización extraordinaria reforzó este avance. Dentro de ese grupo, 337.917 altas procedían del proceso iniciado en abril. Este había recibido 1,17 millones de solicitudes al cierre de junio.
No todas las peticiones se habían convertido todavía en una relación laboral. El 79,8% de los trabajadores incorporados mediante la regularización extraordinaria cotizaba en el Régimen General. Otros 16.912 figuraban como autónomos.
En conjunto, ocho de cada diez regularizados ya contribuían a la Seguridad Social. El balance laboral de la regularización extraordinaria era así positivo. Sin embargo, el proceso también alteró las cifras del desempleo.
Parte de estas personas se inscribió por primera vez en las oficinas públicas. De ese modo, pasaron a formar parte del paro registrado aunque el trámite estuviera ligado a su entrada formal en el mercado laboral.
“El paro sube algo más de lo habitual porque parte de esas personas se inscriben por vez primera en las oficinas de empleo”, explicó la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo, definió este paso como algo “puramente coyuntural, esporádico, casi burocrático para formalizar una relación de trabajo”.
Así, la regularización extraordinaria explica parte del repunte mensual del desempleo. Al mismo tiempo, elevó el número de cotizantes y ayudó a contener la caída del empleo.
El paro registrado sube: educación concentra la mayor pérdida de afiliados
El paro registrado llegó a 2.355.918 personas. Son 44.419 más que en julio. La subida del paro registrado fue superior a la habitual.
En agosto de 2025, el incremento mensual se había situado en 21.905 desempleados. La comparación interanual ofrece una lectura más favorable. El número de parados bajó en 70.593 personas frente al año anterior.
El descenso anual fue del 2,91%. El nivel de desempleo continúa así por debajo del registrado hace un año. La caída anual del paro registrado mantiene la mejora de fondo.
Los servicios sumaron 28.563 parados y concentraron el mayor aumento. El grupo sin empleo anterior añadió otras 8.368 personas. La regularización extraordinaria tuvo especial influencia dentro de este colectivo.
En afiliación, educación sufrió el descenso más fuerte, con 76.535 trabajadores menos. También hubo caídas en actividades administrativas, industria, servicios profesionales y actividades artísticas y deportivas.
El Régimen General perdió 159.484 afiliados y quedó en 18,8 millones. Los autónomos bajaron en 2.941 personas, hasta 3,47 millones. Pese al retroceso mensual, el trabajo autónomo ganó 63.705 ocupados en un año.
El empleo masculino disminuyó en 74.141 personas y el femenino en 88.698. Aun así, hay 321.186 mujeres afiliadas más que hace un año. El crecimiento femenino mantiene un ritmo interanual del 3,2%.
La cobertura por desempleo rozó el 87% en julio
El último dato disponible sobre prestaciones corresponde a julio, un mes antes del balance del paro registrado de agosto. La tasa de cobertura alcanzó el 86,75%. Es el mayor nivel de la serie si se excluye el confinamiento.
Al final de julio había 1.857.263 beneficiarios, un 2% más que un año antes. De ellos, 980.659 cobraban una prestación contributiva. Otros 812.116 recibían un subsidio por desempleo.
El gasto total en protección alcanzó los 2.115,76 millones de euros, un 5,5% más. La inversión media fue de 1.159 euros por beneficiario. Este cálculo no incluye el subsidio agrario de Andalucía y Extremadura.
Los extranjeros representaron el 12,78% de los beneficiarios, con 237.382 perceptores. El gasto dedicado a este grupo fue de 253,16 millones. La cifra creció un 8,1% frente a julio de 2025.
El dato de prestaciones completa el panorama del mercado de empleo. Agosto dejó menos afiliados y más desempleados que julio. Sin embargo, la afiliación anual, la serie desestacionalizada y la protección por desempleo se mantuvieron en niveles elevados.