Mientras el mundo respira algo más aliviado tras el anuncio del cese del fuego por dos semanas anunciado por Donald Trump, las bolsas recobran el buen humor, entre ellas el Ibex 35 que a primera hora de la tarde sube un 4,38% alcanzando los 18.195 puntos, empujado principalmente por las aceras, Arcelormittal (13,38%), Acerinox (8,43%), beneficiadas por una caída del precio de la energía, IAG (Iberia) que los hace un 10,10%, e Indra que anota una subida del 7,82 puntos porcentuales.
A las que se suman los incrementos del sector bancario, destacando Banco Santander y BBVA, con revalorizaciones del 8,94 y 7,87% respectivamente.
Como contrapartida, la petrolera Repsol es el título que más está sufriendo por el desplome del precio del crudo, dejándose en el parqué casi un 7,14% de su valor. A este factor se le suma, además, el “potencial negativo” que ven los analistas de Banco Sabadell en la empresa que lidera Josu Jon Imaz.
Aunque en mucha menor proporción que lo hace Repsol, otras compañías que también operan en el negocio de la energía entre las que destacan Solaria, Enagás, Naturgy, Endesa e Iberdrola también lucen el color rojo en sus casilleros del panel que preside el recinto.
El IBEX 35 pulveriza la resistencia
La agencia Dow Jones Newswires destaca que el selectivo español consigue pulverizar la resistencia clave del corto plazo de los 17.720 puntos. Además, logra superar los 18.000 puntos y se encuentra a solo un paso de anular el gap bajista que se dejara en el comienzo del mes de marzo.
“Es muy importante que logre cubrir el gap bajista que se dejara en los 18.360 puntos. Esto devolvería al índice a la senda alcista. Los máximos históricos están muy cerca, en los 18.573 puntos”, y alerta que hay que estar atentos porque “su superación dejaría al índice, de nuevo, en subida libre”.
Detrás del resurgimiento del Ibex 35, como del resto de los mercados bursátiles, encontramos el desplome del Brent en un 15% en el arranque de la negociación en Europa, caída que lleva el precio del barril hasta los 92 dólares. Por su parte, los futuros del estadounidense WTI caen un 16%, hasta los 94,6 dólares por barril.
Por su parte, el gas tampoco escapa a la ola bajista. En rigor, sus precios caen de manera pronunciada. Por caso, la referencia europea, el contrato TTF negociado en Países Bajos, retrocede el 17% hasta los 44 euros por megavatio hora (MWh).
Con todo, los analistas de Link Securities lanzan un manto de cautela al señalar que no hay que esperar que el petróleo vuelva a los niveles previos al conflicto, pese a las caídas de este miércoles, ya que tanto “la producción como la distribución tardarán en normalizarse en la región del Golfo Pérsico”.
También es cierto que en Link Securities predomina un cierto optimismo desde que se anunció la apertura del Estrecho de Ormuz: “Lo cierto es que de momento se evita el peor de los escenarios, que habría podido conllevar un agravamiento del conflicto y su enquistamiento en el tiempo, algo muy negativo para la economía mundial”, reconocen.
Repsol en caída libre
Mientras las acciones de la petrolera al cierre de ayer alcanzó un 55% de revalorización desde el comienzo del año, porcentaje que la situó en como el valor estrella de lo que va de ejercicio, hoy sus títulos son los que más se desploman con una caída del 7,14%.
Este comportamiento negativo obedece a dos factores. Por una parte, a la caída del precio del crudo pero, por otra, también afectó a la cotización el desfavorable informe de Banco Sabadell que ve “potencial negativo” en la principal energética española. Además de recortar su consejo a ‘infraponderar’ desde ‘sobreponderar’.
“Cambiamos nuestra recomendación a ‘infraponderar’ por el potencial negativo y a pesar de la atractiva retribución al accionista, aproximadamente un 8% entre efectivo y recompras”, explican los analistas del banco su decisión.
Sin embargo, estos expertos mantienen el precio objetivo que otorgan a los títulos de Repsol en 23,19 euros por acción, si bien aclaran que acabarán de confirmar esta postura una vez que se conozca el ‘trading update’ que la empresa tiene previsto publicar esta semana.
Punto seguido añaden que la cotización estaría descontando el ‘liquidity event’ o el conflicto de Irán. “Este último, a expensas de la tregua acordada, pero con impacto más a corto que a largo en el precio del Brent, gas y margen de refino”, explican.