La jubilación implica un cambio significativo en los ingresos de millones de personas. Aunque los gastos asociados al trabajo suelen disminuir tras el retiro, los expertos coinciden en que resulta necesario conservar una parte importante del salario previo para mantener el mismo nivel de vida y afrontar con tranquilidad los gastos cotidianos.
En este contexto, la denominada regla del 70%se ha consolidado como una referencia para calcular cuánto dinero debería percibir un jubilado. La recomendación parte de los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que indican que la tasa de reemplazo neta promedio es del 63%del salario para un trabajador con carrera completa en los países de la organización
Según la OCDE, una persona debería recibir durante la jubilación al menos el 70% de los ingresos que obtenía antes de retirarse.
Algunos análisis amplían ese margen hasta un rango de entre el 70% y el 90%, dependiendo de las circunstancias personales, el patrimonio disponible y el nivel de gasto previsto durante esta etapa.
Actualmente, España se encuentra entre los países europeos con las mejores tasas de reemplazo, es decir, la relación entre el salario previo y la pensión que recibe el trabajador una vez jubilado. De hecho, tiene la tasa más alta de toda la Unión Europea, con un 77-80% del salario bruto previo, muy por encima del 52-58% de media europea.
Sin embargo, las previsiones demográficas y el envejecimiento de la población plantean desafíos para el futuro del sistema.
¿Cuánto cobran los jubilados en España en 2026?
La pensión media de jubilación alcanza los 1.569,7 euros brutos mensuales distribuidos en 14 pagas. El incremento respecto al año anterior supone aproximadamente 570 euros más al año para los pensionistas, en línea con la revalorización vinculada al índice de precios al consumo.
Las diferencias entre colectivos continúan siendo relevantes. Los jubilados del Régimen General perciben una pensión media de 1729,6 euros al mes, mientras que los trabajadores autónomos reciben una prestación media de 1058,5 euros.
La pensión máxima se sitúa en 3359 euros mensuales y la mínima para mayores de 65 años alcanza los 1036,8 euros.
En total, cerca de 6,6 millones de personas cobran una pensión de jubilación en España. Además, la tasa de reemplazo ronda el 74% del salario previo, un porcentaje que supera ampliamente la media de la Unión Europea, situada en torno al 52%.
¿Qué ingresos necesita un jubilado para mantener su nivel de vida?
La aplicación de la regla del 70% permite realizar cálculos sencillos. Por ejemplo, un trabajador que percibía un salario de 2270 euros brutos mensuales antes de jubilarse necesitaría entre 1589 y 2043 euros al mes para conservar un nivel de vida similar al que tenía durante su etapa laboral.
Tomando como referencia la pensión media actual, muchos jubilados logran acercarse al umbral mínimo recomendado. Sin embargo, quienes contaban con salarios más elevados suelen experimentar una reducción más significativa de ingresos si no disponen de planes de ahorro o productos complementarios para la jubilación.
Los especialistas en planificación financiera también aconsejan no comprometer más del 80% de la pensión en gastos fijos. Esta recomendación busca reservar una parte de los ingresos para afrontar imprevistos, gastos sanitarios, reparaciones del hogar o necesidades extraordinarias que puedan surgir durante la jubilación.
Las perspectivas para las próximas décadas apuntan a una creciente importancia del ahorro privado. Estudios de la Fundación BBVA y el Ivie señalan que las generaciones más jóvenes podrían verse obligadas a retrasar varios años su edad de jubilación para mantener tasas de reemplazo similares a las actuales, lo que refuerza la necesidad de planificar con antelación la etapa del retiro.