- La pensión pública en España frente al coste de vida
- Envejecimiento poblacional y presión sobre el sistema
- La vivienda, el gran condicionante del gasto de los jubilados
- Riesgo de pobreza y perfiles más vulnerables
- España frente al resto de Europa: fuertes contrastes
- La revalorización de las pensiones y el debate político
La pensión pública en España se encuentra en el centro del debate social y político. Aunque el sistema de pensiones español destaca por su generosidad entre los países del entorno, las dudas sobre su sostenibilidad frente al envejecimiento poblacional y la pérdida de poder adquisitivo por el encarecimiento del coste de vida generan inquietud entre quienes se acercan a la jubilación.
A estos temores se suman reveses políticos recientes, como la no convalidación inicial de la revalorización del 2,7% de las prestaciones para 2026, y una creciente desconfianza sobre la suficiencia futura de las cuantías.
Según una encuesta de Unespa, solo un 13% de la población confía en que la pensión pública bastará para mantener su nivel de vida tras el retiro. Sin embargo, los datos comparados sitúan a España en una posición singular dentro de Europa.
De acuerdo con un estudio de DataPulse Research, la pensión pública media española supera en un 3% el gasto anual estimado para los mayores de 65 años, un equilibrio que solo logran otros tres países del continente.
La pensión pública en España frente al coste de vida
De acuerdo con este análisis, la pensión media antes de impuestos en España alcanza los 19.844 euros anuales, mientras que el gasto medio de una persona jubilada se sitúa en 19.349 euros. Esta diferencia positiva coloca a la pensión pública española por encima del coste de vida medio tras la jubilación.
Este margen contrasta con la realidad de la mayoría de los países europeos, donde la prestación estatal no cubre completamente los gastos necesarios para vivir después del retiro laboral. En el conjunto de Europa, la pensión pública media se reduce a 17.321 euros anuales, una cifra insuficiente en muchos casos.
Según DataPulse Research, solo Polonia, República Checa y Rumanía comparten con España el estatus de países “superavitarios”, con un equilibrio favorable entre ingresos por pensión y gasto en la jubilación.
Envejecimiento poblacional y presión sobre el sistema
Este resultado adquiere especial relevancia en un contexto de envejecimiento acelerado. Alrededor del 20% de la población europea supera los 65 años, según datos de Eurostat recogidos en el estudio de DataPulse Research.
El aumento de la esperanza de vida y la reducción de la población activa presionan a los sistemas de bienestar y alimentan el debate sobre la sostenibilidad futura de la pensión pública en España y en el resto de Europa.
Aunque los datos actuales muestran suficiencia en términos agregados, la discusión se centra en si este equilibrio podrá mantenerse en el tiempo sin afectar al poder adquisitivo de los pensionistas.
La vivienda, el gran condicionante del gasto de los jubilados
La estructura del gasto de los pensionistas españoles revela que la vivienda es el principal factor de presión sobre el presupuesto. Vivienda, agua, electricidad y gas concentran el 38% del gasto anual de los mayores de 65 años.
Los alimentos representan el 18% del total, seguidos por el transporte con un 8% y el ocio con un 5%. Este reparto muestra que el coste de vida en la jubilación está fuertemente condicionado por los gastos fijos del hogar.
En España, el impacto de la vivienda tiene un matiz particular: el 80% de los jubilados son propietarios y solo un 20% vive de alquiler. Esta elevada tasa de propiedad amortigua el efecto de las subidas de rentas, aunque deja expuesto a dos de cada diez jubilados al encarecimiento del mercado inmobiliario.
Riesgo de pobreza y perfiles más vulnerables
A pesar de la aparente suficiencia de la pensión pública, el riesgo de pobreza entre los mayores de 65 años en España se sitúa ligeramente por encima de la media europea. El informe de DataPulse Research advierte que la cobertura estatal no evita dificultades económicas en todos los casos.
La vulnerabilidad se concentra especialmente en quienes no disponen de vivienda en propiedad, en las mujeres jubiladas y en los hogares con ingresos más bajos. Estos perfiles muestran mayores dificultades para afrontar el coste de vida con la pensión pública.
Así, aunque el sistema español presenta un equilibrio positivo en términos generales, persisten desigualdades internas que condicionan la calidad de vida de una parte relevante de los jubilados.
España frente al resto de Europa: fuertes contrastes
La comparación europea refleja diferencias significativas. En Alemania y Francia, la pensión pública media ronda los 19.000 euros anuales, pero el gasto de los mayores supera los 24.000 euros en Alemania y los 26.000 euros en Francia.
DataPulse Research identifica un grupo intermedio de países, como Bulgaria y Dinamarca, donde la pensión pública casi cubre el gasto, con un desfase inferior al 10%. Aun así, en 24 de los 30 países europeos analizados, los ingresos por pensión no alcanzan para cubrir el coste medio de la jubilación.
El déficit es especialmente acusado en Croacia, donde la pensión pública cubre solo el 60% del gasto estimado, y en Eslovenia y Hungría, donde el desfase ronda el 38% y el 39%, respectivamente.
La revalorización de las pensiones y el debate político
Tras el rechazo inicial del decreto ley que incluía la subida de las pensiones, el Gobierno volvió a aprobar la revalorización para 2026. La ministra de la Seguridad Social, Elma Saiz, afirmó que “el compromiso del Gobierno con la revalorización de las pensiones es inquebrantable”.
La medida contempla un aumento general del 2,7%, que llega al 7% en las pensiones mínimas y al 11,4% en las pensiones no contributivas y el ingreso mínimo vital. Según Saiz, la subida puede suponer “cerca de 130 euros cada mes para las personas que no llegan a la pensión mínima”.
“La victoria hoy es de los pensionistas”, recalcó la ministra, al subrayar que el objetivo es “blindar el poder adquisitivo de los pensionistas” en un contexto de inflación y aumento del coste de vida.