El Gobierno confirmó la continuidad en 2026 de una ayuda clave para mejorar la eficiencia energética de las viviendas habituales. La subvención, gestionada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Permitirá a miles de familias acceder a hasta 3000 euros para reducir el consumo energético y abaratar la factura de la calefacción en un contexto marcado por el frío y el aumento de los costes energéticos.
La medida forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos europeos Next Generation EU. El objetivo central consiste en impulsar obras que mejoren el rendimiento energético de los hogares, con especial foco en sistemas de calefacción, aislamiento y envolvente térmica.
La ayuda cubre hasta el 40% del coste total de las actuaciones, con un tope de 3000 euros por vivienda, siempre que la inversión mínima alcance los 1000 euros.
El programa apunta a reducir el consumo de energía y a mejorar el confort térmico durante todo el año, con impacto directo en el gasto mensual de los hogares.
Desde el Ejecutivo subrayan que se trata de una de las políticas más relevantes en materia de eficiencia energética para este año. La iniciativa combina ahorro económico, reducción de emisiones y mejora de las condiciones de habitabilidad, en línea con los compromisos climáticos asumidos por España ante la Unión Europea.
¿Qué tipo de obras permite financiar esta ayuda?
Las actuaciones subvencionables deben generar una mejora medible en el comportamiento energético de la vivienda. Entre los objetivos exigidos figura la reducción de al menos un 7% en la demanda de calefacción y refrigeración, o una rebaja del 30% en el consumo de energía primaria no renovable.
También se incluyen intervenciones sobre la envolvente térmica del inmueble, como el cambio de ventanas, la mejora de fachadas o la incorporación de aislamientos que cumplan con el Código Técnico de la Edificación.
Estas reformas permiten conservar mejor el calor en invierno y mantener temperaturas más estables en verano.
El resultado esperado se traduce en viviendas más eficientes, con menor dependencia energética y mayor confort para quienes las habitan. A medio plazo, estas mejoras inciden en un ahorro sostenido en las facturas de luz y gas.
¿Quiénes pueden solicitar la subvención y cómo se tramita?
La ayuda está destinada a viviendas que constituyan el domicilio habitual y permanente del solicitante. Pueden acceder propietarios, usufructuarios e inquilinos, siempre que acrediten la residencia mediante certificado o volante de empadronamiento.
La gestión se realiza a través de convocatorias públicas de las comunidades autónomas y ciudades autónomas. El sistema funciona por concurrencia simple, lo que implica que las solicitudes se aprueban por orden de presentación hasta agotar los fondos disponibles.
Una vez concedida la ayuda, las obras deberán ejecutarse en un plazo máximo de 12 meses y finalizar, en todo caso, antes del 30 de junio de 2026.
Tras la finalización, el beneficiario contará con tres meses para justificar la actuación con la documentación técnica y los certificados de eficiencia energética correspondientes.