La contratación de empleados del hogar en España está sujeta a nuevas exigencias legales. A partir de ahora, será obligatorio contar con un protocolo de evaluación de riesgos laborales si se tiene personal contratado para tareas como limpieza, cocina, jardinería o cuidado de personas.
El cambio busca equiparar la protección de estos trabajadores con la del resto del mercado laboral. Hasta hace poco, el servicio doméstico quedaba fuera del marco de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, vigente desde 1995. Pero una disposición adicional y un real decreto han corregido esta omisión, obligando a los empleadores a garantizar condiciones de trabajo seguras.
Qué documento hay que presentar para cumplir con la nueva normativa
La herramienta clave para cumplir con esta obligación es la aplicación digital Prevención10.es, desarrollada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). A través de esta plataforma, cualquier empleador puede realizar una evaluación personalizada de riesgos en su hogar.
Este documento debe incluir:
- Las características del domicilio
- Las funciones asignadas al empleado (limpieza, cocina, jardinería, conducción, etc.)
- Los riesgos identificados
- Las medidas de corrección y protección recomendadas
La plataforma también permite establecer plazos, costes aproximados, responsables de cada tarea y genera un informe final que debe conservarse como prueba de cumplimiento.
Además, la normativa exige que el empleador proporcione equipos de trabajo y de protección individual sin coste para el trabajador.
Qué sanciones se aplican si no se cumple el protocolo de riesgos
No cumplir con esta obligación puede acarrear sanciones económicas considerables. Según la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS), el artículo 22.2 considera una infracción grave no haber dado de alta al empleado ni cumplir con las condiciones laborales exigidas.
Las multas pueden alcanzar los 12.000 euros, dependiendo de la gravedad:
- Grado mínimo: entre 3.750 y 7.500 euros
- Grado medio: entre 7.501 y 9.600 euros
- Grado máximo: entre 9.601 y 12.000 euros
Además del riesgo económico, en caso de accidente laboral, el empleador podría quedar desprotegido legalmente si no puede demostrar que ha cumplido con la evaluación de riesgos.
Cuál es el plazo para implementar esta evaluación obligatoria
El documento debe generarse y validarse antes del 14 de noviembre de 2025. Hasta entonces, los empleadores tienen tiempo para adaptar sus contratos y evaluar los posibles riesgos en sus domicilios.
Esta medida se considera un avance en la dignificación del trabajo doméstico, uno de los sectores más precarizados en España. Aunque el número de amas de casa ha caído en las últimas décadas —de cinco millones en 2002 a 2,8 millones en 2023—, el empleo doméstico sigue siendo clave para miles de familias.
Con este nuevo marco legal, se busca que la seguridad y los derechos laborales lleguen también a quienes trabajan en el ámbito más privado: el hogar.