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Un truco simple y económico comenzó a ganar popularidad en los hogares: colocar una esponja dentro de la heladera. Aunque a primera vista puede parecer extraño, especialistas en limpieza aseguran que este hábito puede mejorar el funcionamiento del electrodoméstico y la conservación de los alimentos.
La clave está en la capacidad de la esponja para absorber la humedad. Dentro de la heladera, el exceso de agua en el ambiente favorece la aparición de malos olores y acelera el deterioro de frutas, verduras y otros productos frescos. Al actuar como un elemento absorbente, la esponja ayuda a regular ese nivel de humedad interna.
Además, este truco contribuye a mantener un ambiente más limpio. Al reducir la condensación, se evita la formación de pequeñas gotas de agua en paredes y estantes, lo que a largo plazo disminuye la proliferación de bacterias y hongos. Por eso, muchos expertos en mantenimiento del hogar lo recomiendan como complemento a la limpieza habitual.
¿Cómo se debe usar correctamente la esponja en la heladera?
Para que el método funcione, es importante colocar una esponja limpia y seca en uno de los estantes, preferentemente en la zona de verduras o donde se detecte mayor humedad. No se recomienda utilizarla mojada ni con restos de detergente, ya que podría generar el efecto contrario.
Los especialistas aconsejan cambiar o secar la esponja cada dos dias. Si se satura de agua, pierde su capacidad de absorción y puede convertirse en un foco de bacterias. Un mantenimiento simple garantiza que el truco sea efectivo y seguro.

¿Realmente ayuda a eliminar los malos olores?
Si bien la esponja no perfuma el interior de la heladera, sí ayuda a reducir los olores al controlar la humedad, uno de los factores que favorece su aparición. Al haber menos condensación, los alimentos se conservan mejor y desprenden menos olor con el paso del tiempo.
De todas formas, los expertos aclaran que no reemplaza la limpieza profunda. Para resultados óptimos, recomiendan combinar este método con una higiene regular del electrodoméstico y el uso de productos naturales como el bicarbonato de sodio.








