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La crisis del transporte ferroviario en España sumó un nuevo capítulo este sábado tras la decisión del Govern de Cataluña de pedir la suspensión total del servicio de Rodalies.

La medida, dirigida a Renfe y Adif, se apoya en la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad y normalidad para los usuarios.

En paralelo, el colapso también alcanzó a la alta velocidad, con largas colas y demoras en Córdoba tras la interrupción del AVE entre Andalucía y Madrid.

El escenario refuerza las críticas a la gestión ferroviaria en un contexto marcado por accidentes, suspensiones y planes alternativos que no logran absorber la demanda.

Las autoridades catalanas reclaman decisiones urgentes mientras miles de pasajeros reorganizan viajes laborales y personales.

El Govern sostiene que no se trata de una incidencia puntual, sino de un deterioro sostenido del servicio que obliga a priorizar la seguridad por encima de la continuidad operativa. Desde el Ejecutivo catalán advierten que mantener trenes en circulación sin garantías expone a usuarios y trabajadores.

¿Por qué Cataluña pide frenar Rodalies hasta nuevo aviso?

La resolución fue anunciada por el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, y la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, tras evaluar la situación del servicio de Rodalies.

El servicio ferroviario de Rodalies en Cataluña se encuentra suspendido debido a la inestabilidad de la tensión en la red eléctrica (Fuente: EFE / Marta Pérez)

El Govern solicita que la circulación de cercanías y media distancia se suspenda hasta que Renfe y Adif puedan asegurar un funcionamiento seguro y estable en el tiempo.

El pedido incluye que el servicio sea gratuito cuando se restablezca, como compensación por las reiteradas incidencias, y que se levanten las restricciones de tráfico en las zonas de bajas emisiones de varias ciudades catalanas.

La Generalitat entiende que estas limitaciones pierden sentido si el transporte público no ofrece una alternativa confiable.

Desde el Ejecutivo autonómico subrayan que la seguridad no admite márgenes de error y que la normalidad debe sostenerse, no solo anunciarse. La presión institucional busca forzar un replanteo profundo del servicio ferroviario en Cataluña.

¿Cómo impacta la crisis ferroviaria en los viajes de larga distancia?

Mientras Cataluña reclama frenar Rodalies, el efecto dominó se sintió en Andalucía. En la estación Córdoba–Julio Anguita se registraron colas de hasta tres horas para cambiar o anular billetes de AVE tras la suspensión del tráfico ferroviario con Madrid por el accidente de Adamuz.

Renfe sustituirá viejas instalaciones por nuevas unidades en todos los núcleos de Cercanías, Rodalies y la red de Ancho Métrico. Imagen: archivo.

Muchos pasajeros, pese a haber comprado sus billetes en línea, optaron por acudir de forma presencial ante la incertidumbre. Viajeros como María o Sergio lograron reprogramar sus desplazamientos, aunque con cambios forzados de fechas, trayectos en autobús y tiempos de viaje más extensos.

Renfe activó un plan alternativo que combina autobuses entre Córdoba y Villanueva de Córdoba con servicios de alta velocidad, bajo un único título de transporte.

Sin embargo, el esquema incrementa la duración de los viajes y deja en evidencia la fragilidad del sistema ante interrupciones imprevistas.

La situación reabre el debate sobre la capacidad de respuesta del ferrocarril español frente a crisis simultáneas. Con cercanías cuestionadas y la alta velocidad condicionada, el foco vuelve a ponerse en la necesidad de inversiones, mantenimiento y una gestión que priorice la seguridad y la previsibilidad del servicio.