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Durante décadas, la idea de copiar un cerebro biológico y hacerlo funcionar dentro de una computadora pertenecía más a la ciencia ficción que a los laboratorios. Sin embargo, el desafío se hizo realidad: un equipo de investigadores logró emular el cerebro completo de una mosca y conectarlo a un cuerpo digital capaz de moverse y reaccionar dentro de una simulación digital.

El experimento fue presentado por la empresa de neurotecnología Eon Systems, que difundió un video donde se observa a una mosca virtual controlada por una copia computacional de su propio cerebro.

Según los científicos, su trabajo es la primera demostración de una clonación de cerebro completo capaz de generar múltiples comportamientos en un cuerpo simulado.

La mosca es vector de contagio de la plaga del gusano barrenador. Foto: Pixabay.

¿Cómo lograron clonar el cerebro de una mosca en una simulación digital?

El modelo reproduce el cerebro de la Drosophila melanogaster, la conocida mosca de la fruta utilizada desde hace décadas en investigaciones científicas. Su sistema nervioso contiene más de 125.000 neuronas y alrededor de 50 millones de conexiones sinápticas.

La clave del experimento es que el comportamiento del insecto digital no fue generado por inteligencia artificial entrenada para imitarlo. En cambio, el sistema replica el cableado neuronal real del cerebro de la mosca, reconstruido a partir de mapas detallados de sus conexiones neuronales, conocidos como conectomas.

Un equipo de científicos de Estados Unidos afirma que ha logrado copiar el cerebro de una mosca de la fruta, “neurona por neurona, sinapsis por sinapsis”, a un entorno virtual y que ahora la mente de un animal está “viviendo en una simulación”.

Un cerebro digital que controla un cuerpo virtual

El modelo computacional del cerebro se integró con un sistema de simulación que permite recrear el cuerpo y los movimientos de una mosca con gran nivel de detalle.

Para lograrlo, los investigadores conectaron la clonación cerebral con la plataforma de simulación biomecánica NeuroMechFly v2 y utilizaron el motor de física MuJoCo, empleado en estudios de robótica y simulaciones complejas.

De esta manera, la información sensorial ingresa al cerebro digital, las neuronas procesan las señales y luego envían órdenes motoras que hacen moverse al cuerpo virtual.

“Vimos cómo el cerebro de la mosca recibe información sensorial del exterior, la procesa y ejecuta órdenes motoras para moverse como si estuviera en el mundo real”, comenta Wissner.

El próximo objetivo: copiar el cerebro de un ratón

El avance abre la puerta a proyectos más ambiciosos. El objetivo siguiente del equipo es intentar una emulación digital del cerebro de un ratón.

Ese desafío implica una escala muy diferente. Mientras el cerebro de la mosca contiene poco más de cien mil neuronas, el de un ratón posee cerca de 70 millones, unas 560 veces más.

El equipo afirma que ya está trabajando para realizar este proceso con cerebros de ratón y, más adelante, intentarlo con el de humanos.

“Nuestra misión es producir el conectoma más grande del mundo y la emulación cerebral de mayor fidelidad lograda hasta la fecha”, afirma el investigador.

Un experimento que abre debates científicos y éticos: ¿los humanos podrán vivir en una simulación?

La posibilidad de clonar cerebros completos dentro de computadoras genera interés en múltiples áreas científicas. Un sistema de este tipo podría permitir estudiar el funcionamiento del cerebro con un nivel de detalle imposible en organismos vivos.

También podría utilizarse para investigar enfermedades neurológicas o probar tratamientos en modelos digitales del cerebro.

Al mismo tiempo, la idea de copiar o simular cerebros más complejos plantea preguntas profundas sobre la identidad, la conciencia y los límites de la tecnología