Los operadores de la UCR y el PRO intentaron ayer limar las diferencias surgidas entre Mauricio Macri y Ernesto Sanz sobre el alcance del frente electoral. Los radicales Federico Storani, Walter Ceballos y Facundo Suárez Lastra y los macristas Emilio Monzó. Humberto Schiavoni y Diego Santilli se reunieron para delinear la hoja de ruta que tendrán las arduas negociaciones en pos de los acuerdos distritales y la integración de listas comunes de legisladores y acordaron hacer un relevamiento de cada provincia.
El encuentro sirvió para bajar la tensión pero aún así, cada bando seguía anoche sosteniendo sus diferencias sobre la idea de un futuro cogobierno, en parte para neutralizar las críticas propias o ajenas. En el PRO insisten en que no habrá gobierno de coalición en caso de llegar al poder. "El que gana, gobierna", repiten. Buscan despegarse así del fantasma de la alianza de 1999, revivido por el kirchnerismo.
La UCR, en tanto, insite con la firma de un documento con los lineamientos generales para una base programática común, con el objetivo de frenar los cuestionamientos internos de los detractores del acuerdo que aseguran que se entregó el partido al macrismo.
En tanto, Elisa Carrió no fue invitada porque ella ya avisó que no negocia con "operadores". Para contenerla, mantuvo ayer varias comunciaciones telefónicas con Sanz.