El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó ayer durante un acto oficial que los tratamientos que recibe el presidente Hugo Chávez, hospitalizado en Cuba hace más de dos meses por una recaída de cáncer, son sumamente complejos y duros, en una declaración que fue interpretada como un retroceso en la recuperación del mandatario.
Nuestro comandante está siendo sometido a tratamientos complementarios, como hemos informado. Tratamientos ellos sumamente complejos y duros. Él los está llevando adelante, asimilando, en espíritu de batalla. Pero son tratamientos complejos, que en algún momento deben ir cerrando el ciclo de su enfermedad, afirmó Maduro tras contar que acaba de llegar de Cuba de visitar al mandatario, quien no aparece en público desde el 10 de diciembre.
Los últimos reportes del gobierno hablaban de una sólida recuperación, incluso especulando con una vuelta al país más temprano que tarde.
A las declaraciones de Maduro, se sumó más tarde la información de que el líder bolivariano volvió a cuidados intensivos por una infección recurrente, según afirmó el periodista venezolano Nelson Bocaranda que sigue de cerca la salud de Chávez a través de fuentes médicas en su página web.
Ante una nueva infección el presidente Chávez tuvo que ser enviado de urgencia a la Unidad de Cuidados Intensivos del Centro de Especialidades Médico Quirúrgicas, mejor conocido como el CIMEQ. Había salido de la UCI tras experimentar una mejoría en la infección pulmonar que lo tuvo enfrascado en una dura lucha por más de un mes completo con antibióticos y sedantes muy fuertes, citó Bocaranda a fuentes médicas.
El líder de la oposición Henrique Capriles, acusó ayer al gobierno de mentir sobre la salud de Chávez, mientras que estudiantes universitarios marcharon frente a la embajada de Cuba en Caracas para pedir una prueba de vida del mandatario.
Si una persona puede firmar, ¿no va a poder hablar al país? Entonces están mintiendo, no es verdad que el presidente habla: firma, aseveró Capriles en rueda de prensa.