En esta noticia
- Medidas que el Gobierno puede defender y otras que generan fuerte rechazo
- ¿La encuesta muestra un dato sobre el riesgo K?
- La imagen de Milei tiene fuertes diferencias según quién responde
- La sorpresa: gobierno de Alberto Fernández versus el de Milei
- La economía sigue siendo uno de los puntos débiles
- El dato que queda hacia 2027
La evaluación de un Gobierno no siempre se puede resumir en una cifra de aprobación, porque una persona puede desaprobar al Presidente y, al mismo tiempo, considerar acertada una de sus medidas.
También puede respaldar el rumbo general y cuestionar decisiones concretas y ninguna de estas variables sea traducible linealmente en intención de voto.
Pero una nueva medición de AtlasIntel permite mirar esas dimensiones al mismo tiempo.
El estudio preguntó por 18 medidas tomadas durante la presidencia de Javier Milei y, además, midió la imagen de los principales dirigentes políticos y comparó la actual gestión con la de Alberto Fernández.
La foto deja una paradoja interesante para el oficialismo. La aprobación de Milei mejoró levemente en septiembre, pero todavía se mantiene por debajo del 40%. En paralelo, cuando se compara su imagen con la de otros dirigentes y expresidentes, aparece un contraste que ayuda a entender dónde está parado políticamente el Gobierno.
Medidas que el Gobierno puede defender y otras que generan fuerte rechazo
Cuando la pregunta pasa de la persona del Presidente a decisiones concretas, las respuestas se vuelven mucho más heterogéneas.
La medida con mayor respaldo es la eliminación de intermediarios en la entrega de planes sociales. El 63% la considera un acierto, frente al 23% que la evalúa como un error.
En segundo lugar aparece el fin del cepo para comprar dólares, con 53% de respuestas favorables y 31% negativas.
También reciben una evaluación mayoritariamente positiva la implementación del protocolo antipiquetes, con 53% de respaldo, y el cierre o reducción de ministerios, que obtiene 52% de respuestas favorables.
El otro extremo es mucho más contundente. La reducción de la cobertura de medicamentos del PAMI registra 73% de respuestas negativas y apenas 16% positivas.
Le siguen la reducción del presupuesto de la Agencia Nacional de Discapacidad, con 71% de rechazo, y el veto al aumento de las jubilaciones votado por el Congreso, con 66% de desaprobación.
También tienen una evaluación ampliamente negativa la paralización de la obra pública, la reducción de la gratuidad universitaria y científica y la liberalización del precio de los medicamentos.
¿La encuesta muestra un dato sobre el riesgo K?
En septiembre, el 38,5% de los encuestados dijo aprobar el desempeño de Milei, mientras que el 57,2% lo desaprobó. El 4,4% restante no tomó posición.
La serie histórica muestra, además, que el nivel de aprobación del Presidente está bastante por debajo de los valores que había alcanzado al comienzo del período relevado.
En los primeros meses de la serie llegó a ubicarse por encima del 50%, pero durante 2026 se movió mayormente en la zona del 30% al 40%.
La comparación con otros dirigentes permite poner ese número en contexto.
Cristina Kirchner obtuvo 39% de imagen positiva y 56% de negativa. Milei quedó apenas 0,5 puntos por debajo en valoración positiva.
El dato no significa que la encuesta establezca una comparación general entre ambos liderazgos. Lo que muestra es que, en esta medición puntual, ambos quedaron prácticamente empatados en el porcentaje de opiniones favorables.
Axel Kicillof, por su parte, alcanzó 37% de imagen positiva y 54% de negativa.
La imagen de Milei tiene fuertes diferencias según quién responde
La cifra nacional de 38,5% de aprobación también esconde diferencias importantes dentro del electorado.
Uno de los contrastes más marcados aparece por género. El 47,4% de los hombres consultados aprueba el desempeño de Milei, frente al 30,1% de las mujeres.
Del otro lado, la desaprobación alcanza al 65,8% de las mujeres y al 48% de los hombres.
También se observa una brecha importante según nivel educativo. La aprobación alcanza el 52,3% entre quienes tienen educación primaria, baja al 43,4% entre quienes tienen educación secundaria y llega al 27,8% entre quienes cuentan con educación superior.
La encuesta, por sí sola, no permite explicar el origen de esas diferencias. Pero sí muestra que la aprobación del Presidente no se distribuye de manera homogénea y que la fotografía nacional oculta segmentos con comportamientos políticos muy diferentes.
La sorpresa: gobierno de Alberto Fernández versus el de Milei
El estudio hizo además una pregunta diferente: no pidió calificar directamente a cada presidente, sino comparar la gestión de Milei con la de Alberto Fernández.
El 45% consideró que el Gobierno de Milei es mejor que el de Fernández, mientras que el 45,9% respondió que es peor. Otro 9% consideró que ambas gestiones son iguales.
Milei obtiene una evaluación relativa favorable frente a Fernández en agricultura, donde 44% considera que su gestión es mejor frente a 37% que la considera peor. También tiene saldo positivo en relaciones exteriores, con 46% contra 42%.
En cambio, la comparación se vuelve negativa en otras áreas. En gestión económica y responsabilidad fiscal, 47% considera que Milei lo hizo peor frente a 42% que lo evalúa mejor. La diferencia también es negativa en salud, políticas sociales y reducción de la pobreza, educación y cultura, turismo, obras públicas y medio ambiente.
La mayor distancia aparece en políticas sociales y reducción de la pobreza: 57% considera que el desempeño de Milei fue peor que el de Fernández, frente a 33% que lo considera mejor.
La economía sigue siendo uno de los puntos débiles
El 71% de los encuestados calificó como mala la situación económica actual del país. Apenas 21% la consideró buena y 9% respondió que era normal.
La evaluación del mercado de trabajo es todavía más negativa. El 75% lo calificó como malo, contra 13% que lo consideró bueno.
En el caso de la situación económica de las familias, 60% respondió que es mala, 20% que es normal y otro 20% que es buena.
Las expectativas son algo menos negativas, aunque tampoco muestran un escenario de optimismo generalizado.
Para los próximos seis meses, 31% cree que la economía argentina va a mejorar, mientras que 55% considera que va a empeorar. En el mercado laboral, las respuestas son 31% y 57%, respectivamente. Para la situación de la propia familia, 32% espera una mejora y 48% un deterioro.
El dato que queda hacia 2027
La evaluación del gobierno libertario es, al menos, matizada. Los encuestados reconocen algunos éxitos pero, en materia económica parecen estar esperando algo más que la estabilización de los precios.
En lo que respecta a lo electoral, todo es más difuso. En primera instancia, la carrera a 2027 está lanzada, pero la imagen de los dirigentes no dicen todo respecto de lo que puede pasar en las urnas.
El Gobierno conserva una base política importante, pero enfrenta una evaluación económica negativa y un electorado que distingue cada vez más entre el rumbo general y las medidas concretas.