Tras varios ajustes de último momento, la Unión Cívica Radical, el Frente Amplio Progresista y Unen presentarán públicamente el próximo 22 de abril el espacio opositor con el que buscarán tallar en el escenario nacional, dominado hasta ahora por el kirchnerismo y el massismo, para convertirse en alternativa de poder en 2015.
El Frente Progresista Unen, como se llamaría la alianza, debutará en un acto multitudinario que se realizará en el teatro Coliseo, en el que se presentará ante los militantes la carta de intención o acta de compromiso, que sentará las bases de un futuro programa de gobierno común. También se espera la participación de diferentes artistas como Jairo, que cantará el Himno Nacional.
Con la idea de evitar las peleas de cartel que se generaron el 30 de diciembre pasado en Rosario cuando se gestó la constitución de este bloque no peronista con una foto en la que sólo estuvieron los presidentes partidarios no habrá oradores. Los principales referentes de cada partido leerán un párrafo de esta suerte de promesa electoral. Así, estarán arriba del escenario los dirigentes con ambiciones presidenciales, como Julio Cobos y Ernesto Sanz, por la UCR; Hermes Binner (Socialismo); Elisa Carrió (Coalición Cívica) y Fernando Pino Solanas (Proyecto Sur), aunque también se convocará a los representantes del resto de las fuerzas como el GEN, Libres del Sur, el Frente Cívico y el partido Socialista Auténtico.
En ese sentido, en el último encuentro realizado ayer en la sede del Centro de Estudios Municipales y Provinciales que el Socialismo tiene en la calle Esmeralda, se ratificó y se puso por escrito que las candidaturas del espacio se dirimirán en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), una opción que había generado diferencias internas.
Según pudo reconstruir El Cronista, el texto hará foco en cuatro conceptos fundamentales: la lucha contra la pobreza y la exclusión; la recomposición de las instituciones; la reparación moral y el combate a la corrupción; y el rol de Estado.
Será un gesto de unidad y un intento por mostrar vocación de poder ante los fantasmas de la malograda Alianza UCR Frepaso de 1999.
Este nuevo frente buscará beneficiarse con la división del peronismo y aspira a sacar ventaja de un escenario fragmentado para el 2015, que avizoran similar al 2003. Las fuerzas que lo integran obtuvieron entre todas un 30% de los votos en 2011 y reúnen 80 legisladores nacionales y creen que de repetir esa performance podrían tallar en un eventual ballotage. Pero antes, el espacio tendrá por delante la difícil tarea de mantener un discurso común y coherente, evitar las disputas de cartel y encontrar un candidato de peso para la provincia de Buenos Aires para poder llegar al 2015.