Una contradicción generada por la aceleración de suba de precios es que alimentos importados estén más baratos que los nacionales. Un caso emblemático es el las papas fritas Lays y Pringles. De esta manera, se puede conseguir un paquete de Pringles de 139 gramos por $ 26,39 ($ 192,63 por kilo), mientras uno de Lays sabor mediterráneo de 154 gramos cuesta $ 31,15 ($ 202,27 por kilo).