Una dura puja se produjo ayer en el Consejo de la Magistratura porteño en torno a la designación de la jueza Inés Weinberg de Roca para ocupar un cargo vacante en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ). Los representantes del PRO del cuerpo se quedaron sin quórum durante el plenario celebrado por el mediodía, cuando intentaban archivar la denuncia contra la candidata del Jefe de Gobierno Mauricio Macri, para cubrir el puesto. La ausencia del juez Gustavo Letner, ligado al kirchnerismo y del sector que responde al Fiscal General Germán Garavano, frustró la maniobra.
Cuando los consejeros del PRO se aprestaban a archivar la denuncia contra la jueza del fuero Contencioso, Administrativo y Tributario y postulante de Macri para ocupar la vacante, Inés Weinberg de Roca, el presidente del cuerpo, Juan Manuel Olmos, pidió que se postergue la decisión por la gravedad institucional que conllevaría no investigar la denuncia formulada contra la magistrada.
Sin embargo, los representantes macristas del cuerpo, Sebastián De Stefano, Laura Grindetti, Ricardo Baldomar y Jorge Enríquez, insistieron en su postura alegando intencionalidad política a la decisión de investigar la denuncia formulada por un abogado particular. Olmos, referente kirchnerista en el Consejo, respondió: La única intencionalidad política es archivar la denuncia e impedir que se investigue, sin esperar la respuesta de la ONU ni siquiera el testimonio de la propia Weinberg de Roca . Y agregó: Aquí se ha hecho una denuncia contra una magistrada, no contra la candidata a ocupar un lugar en el Tribunal Superior de Justicia. Olmos mantuvo firme su posición y junto con los consejeros Alejandra García y Daniel Fábregas, se retiraron del plenario, dejando sin quórum la reunión, ya que el PRO precisaba cinco votos para archivar la denuncia. Así, se frustró esa posibilidad de cajonear una denuncia que tiene que ver con una presunta incompatibilidad de tareas entre su cargo de jueza y sus tareas realizadas en un Tribunal Internacional de la ONU.