La construcción volvió a mostrar señales de enfriamiento. El empleo formal cayó un 1,1% en julio respecto de junio y acumuló su primera baja interanual en quince meses, en un contexto en el que la actividad también retrocedió, según datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) y del INDEC.
Según el IERIC, en julio se registraron 352.511 puestos de trabajo formales, unos 4.000 menos que el mes anterior. El nivel de ocupación quedó 1% por debajo del registrado un año atrás, cortando una racha de quince meses consecutivos de crecimiento interanual. De todas maneras, en el acumulado de los primeros siete meses de 2026 el empleo todavía mostró una mejora de 0,7% contra el año anterior.
El instituto señaló que la evolución de julio “confirma la pérdida de dinamismo del empleo sectorial de los últimos meses”, luego del desempeño favorable observado a comienzos del año. Además, el nivel de empleo se ubicó 11,5% por debajo del promedio histórico para ese mes, calculado desde 2011 (sin considerar los años afectados por la pandemia).
La caída estuvo explicada principalmente por una reducción en el tamaño medio de las empresas constructoras, que pasó a 13,5 trabajadores por establecimiento, un descenso del 1% respecto de junio. Territorialmente, la retracción fue generalizada: solo cinco jurisdicciones registraron aumentos mensuales del empleo. Cuyo encabezó las bajas con un retroceso de 2,6%, mientras que el AMBA y el NOA mostraron las caídas más moderadas, de 0,7%.
En la comparación interanual, el mejor desempeño volvió a concentrarse en provincias vinculadas a la minería y los hidrocarburos. Neuquén lideró con un crecimiento del 21,9%, seguida por Río Negro con 15,7%. En el otro extremo quedaron Catamarca (-30,1%), Corrientes (-28,6%) y Tierra del Fuego (-22,2%).
El deterioro del empleo coincidió con un retroceso de la actividad. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) del INDEC mostró en julio una caída de 4,5% interanual y de 4,6% respecto de junio en la medición desestacionalizada, mientras que la tendencia-ciclo también volvió a terreno negativo con un descenso mensual de 1,1%. Pese a ello, el acumulado de los primeros siete meses del año todavía mantiene una suba de 1,7% interanual.
Como dato alentador, el indicador adelantado del IERIC (EMERC) mostró un cambio de tendencia para agosto. Tras cuatro meses consecutivos de caídas, el empleo registrado en la construcción habría crecido 0,6% mensual, lo que podría marcar un freno al deterioro observado durante julio.
En paralelo, el número de empresas constructoras activas aumentó 0,3% interanual en agosto, con un mayor dinamismo en provincias ligadas a la actividad minera, como San Juan y Neuquén.